17 de diciembre de 2013

Kit de supervivencia para insectos palo


Siento el vapor tuyo en la mía nuca y cada letra,
que dibujas con la punta del dedo y de saliva en mi omóplato,
es un frío que eriza como a campos de trigo todo el vello.
Un caracol.
Y luego el eco.
La celosía.
Y te amo y todo eso; pero no soy una princesa, y a las dos
-Brama, mi amor, y córrete en mis tetas-,
hay que recoger a los niños del colegio.
Y compra pan.
Y saca al perro.
Y de camino, tráeme en el pico una gardenia.