5 de diciembre de 2013

Tengo que ir al oculista


Cuando ya no, si alguna vez, si se te olvida,
recuerda cuánto.
Como de grandes, emocionados, qué casi locos.

Que fui yo quien desarmo tu fuselaje y tú mi chasis.
Que la marea nos trajo una canción,
que fuimos transparentes como un culo de botella, como niños,
otra vez.

Por si me pierdo, por si te acabas, por si las curvas,
por si los posos del café,
por si la vida.
Por si te cansas, acuérdate del día que zarpamos rumbo a.

Te espero donde el eco.

Yo soy tu lugar donde volver.