25 de marzo de 2014

Illinois un día cualquiera


Y un día morirse
Y mientras tanto esto.
¿De qué voy a vivir hasta entonces?
¿De esta bisutería?
¿De ir por ahí partiendo corazones?
¿De esperar ese tren?

Un carajo.
Yo me bajo aquí.

Quiero helados de fresa.
Quiero regar el césped.
Quiero follar hasta que se me caiga a trozos.
Quiero macarrones. Quiero ir al cine. Quiero mirar al cielo. Contigo.
Aunque ganes más dinero que yo.
Aunque seas más lista que yo.
Aunque más que yo todo.

Pero adoptame. Ponme un nombre bonito: idiota, por ejemplo,
y cómprame un collar y átame a la pata de la cama y sácame,
a mear en las farolas del barrio.
Y cómprame yogures de pera. Calzoncillos. Una isla. Lo que quieras.
Menos flores de plástico.

Ya sé que sin ti seguiré respirando. Pero quédate.

Hasta que para siempre nos importe una mierda.



2 comentarios:

  1. Se puede mejorar con gambas blancas de Huelva y un tinto de verano. Pero me voy a conformar.

    Besitossssssssssssssssssssssss.

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