9 de mayo de 2014

Laika


A pie de carretera, las amapolas, lloran clavos ardiendo sobre el asfalto.
De canto el sol, la lengua seca,
y todo ese camino por delante. 

¿Quién no necesita, cuando cae la noche, otro al costado?

¿Tú sabes luna dónde? Planeta estúpido, ¿existe quien me ataña?
¿Quien quiera desolarme?
¿Quien sepa leerme entre lineas, inflarme como a un globo y luego soltarme?

He visto tantas luces amarillas.

Hay pájaros cantando entre los árboles. Son invisibles. Como el amor.

Y sin embargo...

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