11 de julio de 2014

ABC


No necesito dejar de respirar para saber, que el aire es importante.
Tampoco necesito,
echarte de -.

Sí, ya sé: no rima.
Tú y yo tampoco, y también somos un poema.

Sin reglas ortográficas
-Kmetamos erorez-,
desmedido
-Ácéntúémósló ábsólútáménte tódó.
Muy,                                  muy blanco.

¿Te imaginas un amor
(1+1=2),
así de matemático?

La belleza era otra cosa.
Estaba más adentro.
Donde nadie pudiera hacerle daño.

Salpícame de comas.
Abrázame de eñes.
Tomemos ese tren. Ahora. Subámonos al verbo. Al único verbo.

Ya habrá tiempo de morir de cáncer.
De una puñalada por la espalda.
De un resfriado mal curado.
De hambre.
De pena.

De momento,
me muero de ganas.

Si te hago daño, dime “para”.
Úñame las clavas en la cara.
Aléjate de mí. Como The Huik. De un salto grande.

O muérdago los labios por la causa,
mientras nos sacan esta bala, con la punta de un cuchillo al rojo vivo,
de la carne.



8 comentarios:

  1. Ufff, Billy, no queda un sólo centímetro, ni dentro ni fuera, intacto... Y el abecedario, de cabeza... Magia, mi Billy, hacés magia.
    Te abrazo muy fuerte.

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  2. La matemática del amor es sencilla: el amor platónico (1-1=0), el amor compartido (2+1=3)... La matemática de la fecundidad suele ser diferente, generalmente (1+1=3).

    No entiendo, ¿por qué cuando yo le hablo de ABC, ella siempre contesta CBA...?

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    1. Me alegra saberte plural,Mail. Abrazo y gracias por tu, complicidad.

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  3. Úñame las clavas en la cara.

    genio!! si te frotan, seguro que apareces jajaja.(perdona mis sinsens)
    pero que digo yo, que lo ideal es el ocho. Siempre recostado.
    La pluralidad bañada de semántica

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    1. Si me frotan, mejor no te cuento. Beso, Sandra.

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