3 de julio de 2014

Nenúfares Lover


“-Oyeperdona, tú,
¿no fuiste Miss hueso de aguacate en el estado de Tenesse?”

Me ha tirado el gintonic a la cara.

-¿Qué ocurre, Helen? ¿Nunca has visto a nadie tan borracho?

No se llama Helen.

Helen hizo la maleta hace tres años.

-Y no me llamo Helen.

Ya sé que no te llamas Helen.

Entonces le meto la mano por debajo de la falda:

“Agáchate.
Chúpamela.
Vete”.

Ese es el trato.

Como un dulce noviembre.

-Soy tan cerdo como todos esos hombres que te miran con ganas de follarte.
Aunque yo llevo un clavel entre los dientes.

Follamos sobre el césped de una casa en las afueras.

“-No tengo nada que ofrecerte-le dije a la hora de los pájaros-.
Me he comido a Bukowski.”

Se abrazó a mí como una parsiflora.

“-No me gustan los perros.
No me gustan los niños.”

Como una mala hierba.

“-Antes, aquí, tenía el corazón.”

Como abraza la fe quien todavía cree en algo.

Supongo que ha visto demasiadas películas.

Pero sabe que no se llama Helen.

Que no sería capaz de mantener todo este cosmos sobre esos ridículos tobillos.
Y bailamos el último tango a las puertas de un taxi.

“-¿Dónde?”

“-Al día menos pensado”.





5 comentarios:

  1. Buen trato!
    Debe ser triste que te confundan con la Miss Hueso de Aguacate. ¿Miss del Trigo?...¿De los pájaros?...¿De las Cymbidium?...¿De las gatas tristes?...Ahí andaríamos mejor.
    Un abrazo.

    Helen.

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  2. Demoledoras frases ;) como siempre. Me encantó.

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  3. Follar con claveles en la boca es una barbarie intolerable.

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