21 de septiembre de 2014

Dile a Noé que construya otro barco


¿No soy yo la voz del pueblo? Al menos eso eran antes los poetas. Pues mi pueblo se muere: de vergüenza, de humillación, de descrédito. Por vuestra culpa. Porque os importa una mierda lo que a mi pueblo le pase. No sabéis lo que cuesta un café en la calle ni in billete de metro o de autobús o lo que cuesta llegar a fin de mes. Quien llegue.Y cuando deberíais ser bandera allende los mares de nuestro pueblo, lo malversáis ante los ojos de la vieja Europa con la que tanto habéis soñado, para qué, si hacéis de estandarte de un país de locos que tira cabras desde un campanario o mata un toro a puñaladas. No hay un ápice de verdad en vuestras ojos. Puedo veros. Aunque no haya terminado el bachillerato. Un país donde a un camarero le piden que hable inglés con los turistas por 600 euros y un contrato de dos horas trabajando al día las tres cuartas partes del reloj. En cambio, ustedes, con todos vuestros títulos y trajes de diseño y sueldos millonarios y palabras escogidas en vuestro vocabulario, no os molestáis en aprender, para qué, inglés ni aunque seáis presidentes. Imagino a los peces pequeños de vuestro acuario. A esos que creían en algo. Los que nunca llegaron. ¿Qué hacéis con ellos? ¿Os los coméis? ¿Antes de que puedan decir algo? Algo como “dentro del partido huele a podrido”. Imagino vuestros espejos. Tan limpios siempre. Tan perfectos, que siempre que le preguntáis, sois los más bellos del reino. Eso es porque no habéis visto a Pepita, ni a Lourdes, ni a Juan ni a Pedro ni a Mercedes. Cómo aún se ilusionan y brillan y llevan de la mano a los niños al colegio o bajan la basura o se sientan en la semi oscuridad de la cocina a hacer unas cuentas que nunca les salen. Cómo follan. Locos de amor todavía, tras tantas marejadas y facturas sin pagar y un frigorífico vacío como el polo norte. Ellos sí son hermosos. Porque son el pueblo. Vosotros, mientras nadie demuestre lo contrario, sólo sois mentira.

6 comentarios:

  1. A Neonoé le dijeron los dioses que se acercaba el final de los tiempos y decidió hacer oídos sordos; ¿para qué? Anduvo ramoneando alrededor del arca y decidió preguntar a quien tuviera cara y ojos en esta mierda mundo y… los dioses decidieron dejar el fin del mundo para otra ocasión.
    Tranquilo Billy que como dicen por ahí "a to cerdo le llega su sanmartin".

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    1. Siempre nos queda Terminator, Martín, y el día del juicio final.

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  2. Son algo mas que mentira. Son pecado mortal para los dioses de verdad.

    Saludos poéticos

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  3. Bueno, ya tenemos uno menos. A ver si caen más. Aunque esto también suena a mentira, a jugarreta y a pantomima que oculta algo peor, como siempre.

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  4. Es preferible ser la voz de los despoblados porque el pueblo sólo aprecia a los bufones..., o el pollo de Carpanta en todas las neveras vacías.

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