18 de noviembre de 2014

赤い糸


Hay algo de la mar en cada rizo
que el viento balbucea entre los árboles. Cierto oleaje,
o una canción que meciera como al mástil de un velero cada hojita,
y los días de sol,
derramara por el suelo la constelacion de Acuarius.
Algo de ballena en estas nubes, de osito de peluche, de jirafa.
Hay algo alguna vez en cada hombre parecido a la sonrisa de un delfín.

Mirar el pajarito, decir patata, ser feliz.

Meterse un violoncello entre las piernas.
Hacer origamis con abril. Aviones. Barcos.

Si aún hay algo que merezca la pena, es el horizonte.



15 comentarios:

  1. Aunque los horizontes estén cargados de absurdas elucubraciones y antagonismos (siempre vale la pena el hilo en el zorzal).

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  2. Siempre Mail, nuca se sabe en depende qué casos que hay al otro lado. Esperándote.

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  3. Que belleza; Billy. Tiene tanta luz... Gracias. Besitos

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    1. Toda esa luz no es sino de quien tiene los ojos abiertos, flor, tanto como tú.

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  4. Hay algo de la mar
    en el aire que respiro cada día...

    Desde mi ventana escucho su latido y esta noche, junto con mi saludo y con tu permiso, le dedico tu bellísimo poema.

    Que placer leerte, Billy

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    1. Seguro que te escucha Soco.
      Yo una vez tuve un mar. En la mirada.

      Besito.

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    1. No Pseudo, este es fácil. Es japonés, y hace referencia al hilo rojo del destino o kanji, también conocido como Akai Ito. Aunque bien hubiera podido ser la receta de un sushi.

      Besito.

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  6. Yo apuesto por ese horizonte. Siempre hay que mantener esa vena entusiasta aunque parezca de ilusos. Me gusta buscar formas en las nubes.

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    1. Mirar nubes, a veces, te salva la vida.

      Besitos Sandratológicos.

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  7. Pues no alcanzo a imaginar por qué. Sólo soy un átomo.

    Besito.

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