11 de febrero de 2015

Alicia no puede dormir 2


21:20 de la noche. Frente al espejo.

Joder, qué guarra soy. No me puedo creer que de verdad esté haciendo esto”.

Alicia nunca diría algo así. Tiene modales. Hay que tener modales. Perder las formas para ella no es motivo si no de falta de control sobre sí misma y sobre todo aquello que la rodea. Y eso no puede pasar. Pero está pasando. ¿O acaso la chica del espejo se ha vestido así para ir a una convención? No. Ni siquiera sabe por qué se ha puesto ese vestido. No es un vestido para ir al trabajo. ¿Y esos zapatos? Si se sube más alto se va a matar.

Estoy fatal”.

Ahora la chica del espejo debería decir algo. Algo como: ¿Y por qué no?

Porque no está bien. No está bien. No tiene aspecto de estar bien. Y porque tengo novio. Y una reputación. Y dos carreras. Porque ese tío es un imbécil. Un chulo de playa. Un gallo de corral. Porque no voy a caer tan bajo. ¿Sabes, chica del espejo? A las personas como yo no le pasan estas cosas.”

Claro Alicia. Por eso no llamaste a seguridad.

Bah. Sólo es un pobre desgraciado”.

Alicia...

¿Mmmm?”

¿Habías visto alguna vez unos ojos tan verdes?



22:17


Le tiemblan las rodillas. Podría hacer una canción con las rodillas.

Vale Alicia. Céntrate. Has llegado hasta aquí. Y ha estado bien. Ahora levántate y vete a casa. Llama a Germán. Dile, no sé, que te apetece hablar un rato. Que te encuentras un poco, así, ya sabes Germán, eso que me pasa a veces cuando me pasa.
Respira.
Muy bien.
Así.
A la de tres, y te levantas.
Uno...dos...

-Te sienta bien ese color.

No-puede-ser.

Pero es.

Pero no puede ser.

Ese traje de lino color crema Panamá. Esa media melena con brillos de estanque. Esas sandalias de San Predro. Esa pulsera tibetana. Eser olor a pura sangre, ese olor. A cazador, a toro, a vino caro, a tierra . Ese olor. A rey de la selva. A bestia. A te voy a comer. Esa camisa cuello maho tan blanca que, lastima, que, te duele, que, deja entrever la piel de un oso y un corazón muy rojo a ritmo de timbales haciendo pum, pum, pum, como anunciando la fiesta de la lluvia, pum, esas manos tan grandes como aspas de molino, pum pum, esos ojos tan verdes, pum, pum, pum. Esa manera de moverse como, un felino, esa, desfachatez de ser tan, tan, tan asquerosamente guapo.

-Quiero dejarle claro que sólo he venido porque...

-Has venido porque tu novio es gilipollas y hace tres meses que no folláis ni vais al cine ni...¿Vino? Una botella de Vega Sicilia. No, el cincuenta y siete fue una mala cosecha. Del 65. Gracias...Has venido porque tu vida es aburrida; porque algo dentro de ti te dice todas las noches que tiene que haber algo más. Ahí fuera. Esperándote.

-Es usted un...

Cuando alguien se acerca tanto a ti y te dice al oído: “Has venido a que te saque de ahí”, se te caen las bragas.




9 comentarios:

  1. gracias por estos regalos. te leo de noche y verde es un lujazo.
    abrazo.

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    1. Gracias David. Lo mismo te digo: estamos. Un abrazo.

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  2. pero pero pero... hay temita o qué?
    o como diría un amigo.
    ¿aquí cuando se folla?

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    1. Se folla seguro Sandra; lo que no sé es ni dónde ni cuándo.
      Besitooooooooooooooooooooooooooooooos.

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  3. ¡¡¡Joder piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii censurado)

    Alicia no va a poder dormir esta noche, pero yo tampoco...pum...pum..pum...pum

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    1. Reve, Alicia no duerme hace de tiempo que te cagas. Pero vamos, que ahora va a dormir menos todavía.
      Besito.

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  4. Vamos, que Alicia lleva un calentón encima que no puede con él.

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    1. Un calentón de puta madre. Pero bueno Luna, seguro que detrás hay una historia.

      Besito.

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