21 de febrero de 2015

Escena doméstica con hilo y aguja


Mientras Laura me cose un botón de la camisa,
yo,
le toco una teta.
Sonríe.
“Si no te estás quieto te daré un puñetazo en la barriga”
Si no me estoy quieto me dará un puñetazo en la barriga.
Me estoy quieto.
Aquí no se ve,
pero Laura brilla.
Y tan de cerca, huele a como debería oler el mes de mayo.

Es muy difícil estar quieto.
Y más, si lleva puesto ese pijama con ositos,
y esa boca pequeña de no estar conforme,
con nada que no sea su propia voluntad.

“Terminé”
Arranca de un mordisco el hilo que le sobra,
lo escupe al suelo,
se sienta en la h de horizonte con las piernas abiertas
sin bragas ni cordura,
y entra en erupción.

“Ya puedes no estar quieto”
Sobre la h de horizonte, Laura, musgo,
fusiona conmigo todas sus moléculas,

hasta que sólo queda herrumbre entre las sábanas.



5 comentarios:

  1. De lo cotidiano, siempre, touche.

    Besicos

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    1. No no, besitos para ti, guapa. De lo cotidiano siempre Sandra. Para qué ir más lejos cuando no hay distancias

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  2. Respuestas
    1. Otro para ti y tu efusividad. Coño, pareces un rayo de Sol.

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  3. Coser un botón tiene su encanto. Cuando el amor y eso...

    Besospordos.

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