6 de abril de 2015

Stratega


Si me corto una mano y bajo
a tirar la basura y luego
me siento a cenar un filete con patatas echaré de menos mi mano.

Puedo vivir sin una mano; pero así te quiero.

Si me dan una patada en los huevos y,
lloro,
¿Te imaginas sin ti? ¿Lloraría mares?
O una sola lágrima del tamaño de Arkansas,
mientras una banda de pájaros cruza el horizonte
riéndose de mí.

Si viene el coco y me come
la punta de la polla y me vuelvo una mala persona
y voy al infierno...¿me llevarías tabaco?

Yo por ti me enfrentaría a una manada de lobos hambrientos.
Esas cosas no ocurren claro pero...
Pero no saldría corriendo.
He oído por ahí que si te pones en pelotas, no atacan.






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