28 de mayo de 2015

Fragmento 2


Cuando salíamos del cine todos éramos Bruce Lee, todo el tiempo haciendo posturitas de kung-fú y emitiendo grititos de perogrullo en do bemol sostenidísimo que un futuro no muy lejano también usaría Michael Jackson en sus conciertos. Las niñas iban comiendo pipas de girasol y cuchicheando entre ellas como gallinitas ponedoras, riendo con nuestras tonterías de tontos, como todos los niños. Porque todos los niños eran tontos. Y todas las niñas bonitas. Era así, y siempre funcionaba.

Pero a mí al cine de verano me gustaba ir de verdad cuando ponían una de miedo. Cuanto más verde era el monstruo y más dientes tenía o más sangre chupara el conde Drácula, más posibilidades había en la semioscuridad de las noches de agosto de pasarle el brazo por encima del hombro a Cristina mientras en algún lugar cantaban los grillos y la luna brillaba. Cristina era una de la pandilla que me gustaba porque era la única con los ojos azules, aunque tuviera las manos más grandes que yo.
Eso, y el crujir de las patatas fritas.
Cristina era muy bonita. Como todas las niñas.
Y yo era muy tonto.
Y siempre funcionaba. Y un día, Cristina me cogió la mano con sus manos más grandes que yo y se la puso mi mano en una teta.
Yo había tirado muchas veces globos de agua desde el balcón a los de la petanca o a la portera; pero aquello era otra cosa. Y me gustaba. Y tenía otra mano. Y ella otra teta.




4 comentarios:

  1. Hola, muy buenas... te he descubierto hace nada y leerte ya ha sido un lujo... Me gusta mucho tu aire fresco al escribir, me haces ver la escena en la cabeza como si fuera una película... así que ya puesta pensaré que estoy en el cine de verano, yo odiaba ir porque acababa con el culo cuadrado en aquellas sillas de hierro, daba igual la cantidad de cojines que pusieras... esos mosquitos que todos iban a parar a mi, debía tener almíbar por sangre... jajajaja...
    Me ha encantado leerte, y con otra mano y otra teta seguro que sale otro texto, porque los amores de la infancia era bonitos y daban para muchas anécdotas...
    Besines...

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  2. Ohhhhhhhhhhhhhhh...

    Besines para ti Perla y bienvenida a estos ratitos.

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  3. "Y tenía otra mano. Y ella otra teta"

    Ay Billy, Billy jaja.
    Me encantan tus ocurrencias literarias.
    Creo que acostarse con Betty Boop no debe ser muy excitante. ¿Has visto como camina?
    Besos

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  4. Camina raro y a veces parece una pobre desgraciada. me gustan los pájaros con un ala rota.
    Besitos Vivian.

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