8 de septiembre de 2015

Biografía oficial de Billy MacGregor



Billy nació en chanclas y pantalones cortos un día de verano de 1965 a la edad de cero años, fruto de la casualidad o la imprudencia de sus padres en un portal oscuro de un barrio obrero. Primogénito y único varón de entre cinco hembras hacendosas y honradas, MacGregor fue criado a la benévola sombra de la recién parida democracia española, entre rockabillys y punkys y Heavys y otras tribus de las cuales mamaba por entre calles empedradas por donde las litronas de cerveza rodaban cuesta abajo mientras las vecinas tiraban cubos de agua fría por las ventanas con geranios. A los diecisieis ya era un desastre, y a los ansiados 18, un auténtico idiota totalmente convencido de que el mundo giraba a su alrededor. Carne de cañon y mano de obra barata porque nunca estudió ni un poquito siquiera, se ganó la vida como fue pudiendo en empresas de mierda sin sindicatos y mal pagado, pese a su fervor porque todo quedara siempre reluciente. Y así, como llega la lluvia llegaron las mujeres. De gota en gota. De flor en flor. Siempre las mujeres. Hasta que fue tal el chaparrón, que en ocasiones aún se levanta sudando por las noches soñando que a su entierro han venido todas a echar tierra sobre su tumba, y una rosa roja. Después de algunos bla bla más, llegó también el día en que, de tanto equivocarse, acabó en el quinto coño solo y más perdido que el barco el arroz, desahuciado, vencido, hijo adoptivo de la mediocridad y muy a su pesar, inmortal, hecho que pudo comprobar en diferentes ocasiones como el día por ejemplo que saltó de un tercero o el otro que ingresó por coma etílico muy muerto en un hospital de Zurich.

Si existe dios fue él quien, tras una gran tormenta en mitad de la nada, le sacó de tanta mierda y lo volvió a poner en circulación en lo que hoy conocemos como la actualidad. Escribe, le dijo dios, a ver si sabes hacer algo. “Y no seas tan hijoputa”. “Y...” Pero Billy ya había vuelto al lo que quedaba de su vida, que era muy poco, y poco a poco, fue pegando los trozos que aún podían pegarse y, poco a poco, se convirtió en un hombrecito transparente y sin estudios que iba por ahí pagando sus pecados y dejando miguitas de pan para que otros pajaritos, siguieran el rastro de un amor que él creía tan sano como una pera limonera, o cómo no convertirse en uno de esos zombies del Resident Evil.
Aprendió que no se dice haiga y y que ¿Por qué? va separado aunque siga sin tener respuesta. Que casi todo lleva acento y que las comas, no son para sazonar los pucheros o los puntos suspensivos para crear un ambiente chillout. Y aunque se esfuerza lo que puede aún no entiende que a un tío que cada vez tiene menos idea de la puta vida, la gente lo llame maestro, poeta, o cosas de esa que ahora están tan de moda, cuando en realidad, lo único que le importa, es dar muchos besitos. Pequeños y tibios. De verdad. Muy tontos. Besitos y tabaco en el bolsillo y que el viento, siga meciéndolo de aquí para allá hasta el fin de sus días.

Su obra, un único y patético libro, fue quemada en la hoguera a manos de alguna editorial con portero electrónico y una maceta en el balcón llena de colillas.


A veces, in situ, podemos ver a Billy sentado en un banco del parque hablando con no se sabe quién tan invisible de un lugar llamado Santa Marta donde todo es posible, y si eres capaz de arrancarle de cuajo los auriculares de las orejas y preguntarle que por dónde queda la farmacia, te contestará que por allí, con la punta del dedo, y  una-puta- sonrisa.  




6 comentarios:

  1. ¿Ciudad de Chanclas y aldea de Pantalones? Una biografía reconocible por semejante. Interesante... Un hombre hacinado entre cinco hermanas hacendosas y honradas, sólo puede salir siendo una maltrecha deshonra, un desastre de proporciones poligámicas.

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    1. Quise decir que los desastres son los que nos merecen más respeto...

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  2. No sé por qué, lo que cuentas es como si lo hubiese vivido, o al menos me es familiar. Lo único que yo viví los 90 y me tocó el chunda chunda y otras drogas de diseño. La calle enseña mucho de la vida, y los libros enseñan modales para la calle, jajajajaj, o algo así quillo. El caso es que por todo lo vivido es el que nos muestra al Billy de hoy y que fue tan necesario como inevitable. Aunque no lo hubieses medio contado, lo intuía.

    Muchos besitos muchos muchos, que es lo que cuenta

    P.D La P es de putada la D de dada porque el mensaje que escribí anterior y era más espontáneo se lo tragó intesné

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  3. Oh, entonces, sin saberlo, siempre te doy eso que tú quieres repartir... Vaya, vaya.
    Un besito.

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  4. jaja no importa que no te quieras nada, nosotros te querremos por ti y por todos tus compañeros Billy MacGregor! tienes nombre de actor de western y carita de cielo...las editoriales son idiotas... se forrarían contigo. Mientras espabilan, te los has ganado con creces ...¿Cuantos quieres? ... a ver si te llegan por este ratito si necesitas más pide , Ok? muchos muchos muchísimo besines, besitos y muaaakkss de sabores surtidos ! ;)


    Ah! y mil gracias! hay cosas que no tienen precio, leerte a ti es una de ellas.

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