25 de septiembre de 2015

Hope y una esquina


La abrazaré, por supuesto
todo el tiempo que la llevo esperando.
Deberíais conocer a Denise.
Nadie besa como ella debajo de un paraguas.
Ya tarda. Y llueve tanto. Y tengo tantas ganas.
Denise dobla un piecito. El izquierdo. Hacia dentro. Cuando anda.
Si viniera por allí, sabría que es ella flotando entre la gente.
Gaviota de alborán blanca en el cielo, la llamé un día
y respondió que si era tonto.

A Denise no le gustan las flores de plástico.

Siempre tarda lo mismo.
Siempre me hierve todo.
Siempre aparece, bonita como un día de verano,
cuando ya estoy a punto de morir.

Ahí viene.
Ya se acerca, ya me está dando
uno de esos besos de perdona, perdí el bus
porque encontré en la acera un pajarito
y tuve que trepar a un árbol
para devolverlo al nido.





10 comentarios:

  1. Oh, si era por un pajarito... todo perdonado.
    Mua

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  2. Qué hermoso. Me encanta como lo has escrito :)

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  3. Denise, ensartada con una ballesta de sombrilla como un pincho moruno. Un paraguas roto que abandonaremos en cualquier establecimiento con el ojo de Denise en el paragüero.
    Labios húmedos de aguacero (creo que se está mejor fuera que dentro, más secos en el diluvio que debajo del parasol). Esos ósculos derretidos como mantequilla que te tocan la medula y te convierten en un parapléjico del beso. Denise está tan mojada que más que polvo se puede hacer alfarería con sus huesos.

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  4. Lo que yo digo: comentarios dignos de un libro para ellos solos

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  5. Palabras que dulcifican a Denise, a la poesía toda. Maravilloso poema.
    Saludos.

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    Respuestas
    1. Yo amo a Denise, tú amas a denise, el ama a Denise, nosotros...

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