18 de septiembre de 2015

Pecados menores


Era verla con aquella faldita tan corta y salirme colmillos de lobo. No te pongas eso, le decía yo. Pero yo lo que decía, a ella le importaba una mierda. Todo lo que no fuera, claro: te quiero te amo te adoro y te-te-te. Mira que te como. Que te saco las tripas de su sitio. Que sí, que vamos tarde, ya lo sé; pero que mira las babas en el suelo. Pero que yo que culpa tengo si es que, estás más rica que el pan recién hecho.
Y me acercaba por detrás como un cobarde y con total alevosía le pasaba las manos por aquel talle de mujer tremebunda y tan tan curva como una carretera secundaría, mientras ella se pintaba la raya del ojo. Y además olía a limones. Y además sabía a nata. Y además, se le ponían los pezones de iceberg y el vello de los brazos como púas y hacía una cosita con los dedos de los pies, que era que sí, que me metas la mano por dentro de las bragas y me muerdas la vena más gorda que encuentres. Y de allí me la llevaba a la cama a tropezones, dejándonos la piel por los pasillos, los jirones, y atrás un rastro de corbata y calcetines. Y allí la deshojaba pétalo tras pétalo hasta que toda ella ya sin cremalleras ni botones se podía slurp slurp con cucharita como un flan de vainilla. Sin relojes, sólo con la lengua, sólo con las uñas, a punto de partirnos en dos como barquitos y tensos como cuerdas de violines estallar en mitad de las sábanas en miles de minúsculos pedazos de pequeños trocitos. Oh sí. Oh sí. Oh sí a todo. Más dentro. Más rápido. Más fuerte. Me encanta cuando pones esa cara, me dice, me dice, cuando bramas como un ciervo, cuando alzas los brazos hasta el cielo y alcanzas tu rayo y toda yo, toda toda toda yo, me quemo y ardo.





6 comentarios:

  1. Pequemos mayormente, los pecados menores sólo son el disfraz del hedonismo. Ella cierra los ojos: es una estupidez contemplar a un tipo sin cornamenta ni bramido.

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    1. Es que lo de los bramidos mola mazo, como diría Camilo.

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  2. Estoy con mailconraul. Como anécdota: mi marido de joven se tiró a una pava que le prometió las mil y una posturas, después todo mentira, y para colmo cuando fue a besarla le dijo que ella solo se dejaba besar por tíos a los que quería, o sea , lo trató de puto y se fue a la puta calle. Lo tuyo sí es como debe ser, coña.

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    1. Vaya historia. Mejor no quiero saber el final. Uy.

      Besito Celia.

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  3. Pues suenan a mayores querido Billy... pero, digo yo... y lo bien que uno se lo pasa?
    Besito.

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