15 de noviembre de 2015

Inclusive



A Sally le cayó encima aceite hirviendo.
Me divorcié.
Porque su belleza interior me importaba una mierda.





7 comentarios:

  1. Hacer el amor con una delicadeza aceitosa y freírnos los huevos a fuego lento. El alma es un ajo quemado en la sartén.
    Creo que estoy en ese momento en que necesito hacerlo con la complicidad de un interior sin importar demasiado el rostro del afecto (quiero decir que yo también estoy quemado y la belleza exterior es una mierda).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿ A qué crueldades según la biblia metropolitana nos lleva ser libres? O no, y cualqier acctitud importe sólo según se mire desde qué espacio cercano o a años luz.

      Eliminar
    2. La crueldad puede ser el comienzo de una historia más interesante en la que importe más la sustancia que el aceite.

      Eliminar
  2. Fue Sally la q nunca debió casarse con este badulaque ;)

    Debió casarse con Raul, hubieran frito juntos los huevos con ajos sin que se les quemara nada, comerían perdices y viviría felices chorreando en aceite ;)

    Muuchos besos y feliz semana triste y bella solo interiormente… fuera da asco!
    ¿Nos podemos divorciar del mundo por feo?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una cocina a gusto de hermosos perdedores...

      Eliminar
    2. O no casarse y seguir con su prometedora carrera en el bar coyote.

      Besito.

      Eliminar
    3. Mejor una carrera conjunta en la cual correrse dos o un sinnúmero.

      Eliminar