21 de diciembre de 2015

Cómo ser feliz cinco segundos


¿Cuántas veces nos hemos quedado cruzados de brazos esperando que un problema se resuelva solo? Cuenta conmigo: una, dos, tres...que en total, suman demasiadas. Y demasiado de algo nunca es bueno. La ecuación sería, a más deberes por hacer, menos resultados, igual a, me gustaría tener un estado emocional de puta madre; pero mi vida es una mierda. Es evidente, que ese algo que nos toca hacer a nosotros-porque también es evidente-, lo estamos haciendo mal. O ni siquiera lo estamos haciendo. El auto engaño es una droga dura. Engancha. Y te conviertes en un yonki de aceptarlo todo, da igual si la vida te mete un palo por el culo. Eso es así. Eres un desgraciado, un mala suerte, un cobarde. No te escuchas. Porque duele. Porque es difícil, todo es difícil, la vida, es una jungla. ¿Debería añadir que es, evidente?
Sin embargo vemos gente a diario a la que le sale la ecuación y por lo tanto, obtienen resultados lucrativos. Por eso sonríen. Sonríen por todo. Lo soportan todo. Existen, yo, los he visto. Uno podría pensar que es suerte. Puede. Pero en un porcentaje muy alto, es trabajo. Es hacer esos deberes todos todos los días. Es enfrentarse a la jungla, a los leones y las hienas y tanto hijo de puta sin collar. Al cáncer, a la arteriosclerosis múltiple, a que tu mujer ya no te quiera, a que los hijos no llamen, a que nadie se acuerde de tu cumpleaños, a que te quedes sin trabajo, a vivir, joder, pase lo que pase.

Postura A: me dan una envidia que te cagas. Los odio. Porque yo no soy capaz. Ni siquiera soy capaz de dar el primer paso. Y es culpa de ellos. Porque lo digo yo. Tiene que ser culpa de alguien, mía, no, desde luego. Porque yo tengo mala suerte. Soy un desgraciado. Todo me sale mal.

Postura B: Sonríen. Yo también quiero sonreír. Quiero sonreír como ese chico que no tiene ni piernas ni brazos, quiero sonreír como la vecina del tercero, que tiene un hijo con el síndrome de Down y un hermano que le roba monedas de bolso y que vive en su casa porque se está quitando, dice, de metérselo todo. Ella se llama Genoveva y trabaja en un bar de carretera aguantando que entren por la puerta lo que la autopista traiga y le miren el culo como a una bestia y más de uno le diga cosas guarras. Nunca descansa, porque si no, no llega a fin de mes. Siempre tiene monedas en el bolso. Para ella sabe qué. Porque es su hermano. Porque sabe que le duele.

Anexo a la postura B: Haz algo con tu vida de una puta vez. Espabila. Muévete. Despierta. Nadie te va a salvar la vida.
O muérete. Así, poco a poco. De pena; de nostalgia; de amor; de bla bla bla.

Es tu elección y estás en tu derecho. ¿Pero sabes? No es tan cierto que nadie debería decirte lo que tienes que hacer. A veces pasa. Se llama ayuda. Se llama te quiero y no voy a dejar que te hundas. Se llama, ven, es por aquí.

Y es un comienzo.

¿O tienes algún plan mejor?



19 comentarios:

  1. Te quiero ayudar a que te hundas, ¿o tienes algún plan mejor?
    Esta es la postura más equilibrada y no está en ningún anexo.

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    1. Coño, Mail,tú siempre tan acertado. Cómo he podido olvidar incluir esa opción, tan romántica.

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    2. Jaja tu plan, tal cual lo has contado, suena fantaásstico! hasta a RAUL se lo parece ( se hace el duro, ya le conoces ;-) has dado la receta de cómo ser aceite sobre agua y él, q es súper listo, sabe q al aceite no se le hunde, ni con ayuda, ni sin ella ;)

      Ciertísimo como dices q no hay tiempo mejor invertido q el empleado en aprender a ser feliz. Todo se aprende, si hay interés. Es más, debería ser una asignatura obligatoria en el cole. Los monjes zen son los mejores maestros. Aceptando y fluyendo, tan suaves ellos q bajan desde la ramas balanceándose como hojas sobre ráfagas de viento sin despeinarse.. pero claro, para eso hay q entrenar más q para ser estrella de la NBA. Nosotros los occidentales, vamos de sobrados, a porrazo limpio, a pelo con el dolor. Atiborrándonos de pastillas para reptar cuando las piernas no nos sujetan. Aprendiendo a escribir ceros y más ceros en las cuentas bancarias (o a firmar contratos basura o hipotecas) luego de recitar a Nietzsche, Schopenhauer y todos estos existencialistas depresivos, q terminaron todos locos o pegándose un tiro ¡ no me digas q no somos merluzos! ¿para qué vale la sabiduría si no nos enseña a disfrutar de la vida? A remendarnos cuando nos rompemos? A pedir ayuda si no podemos solos? Saben más sobre felicidad un niño de la calle brasileño, q muchos catedráticos universitarios… inteligencia emocional se llama y eso, como el oído se educa, no seremos concertistas de guitarra todos, claro! pero a rasgarla llegamos cualquiera … sonreír es muuuy fácil, lo difícil es encontrar motivos para hacerlo cuando nos duelen hasta las pestañas…así q ¡todos apuntados aun curso on line yaaa mismo! jaja.. si montas una academia avisa, nos tienes a todos aquí como clavos, tú das clase Tai chi y RAUL d filosofía epicúrea q se le da genial ;)

      X Cierto esto q has escrito deberías fotocopiarlo x millones y lanzarlo como pasquines desde una avioneta.. muchísimo más productivo q tooooda la propaganda electoral donde va a parar;)


      Muuuchos muchos besos BILLY Chan, a repartir con tu compi RAUL Chun y con Genoveva ... de Brabante ;)

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    3. Al final el romanticismo acaba en pura supervivencia, pero no siempre necesitamos una palmada en el hombro y un llanto de mujerzuelas, también necesitamos que nos animen al fracaso, nos espoleen con su odio y nos pongan la zancadilla.
      María, yo soy un estoico (estoyco-ntigo).

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  2. Sonriamos aunque se chiven. Te deseo una muy Feliz Navidad.
    Un abrazo.

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  3. así de golpetazo, ya me daba por chivarme. pero no, que no me chivo y me voy a ver si perfecciono otro plan D, de diosa, cómo no, que no requiere tampoco consejos añadidos. alguna palmadica y ¡adelante, venga!, sí...

    feliz y que se termine a escape este año ,
    abrazo

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    1. Olé. Así con dos tratará. Y el final de traca. Puro rock Pilar.

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  4. María...María María María...

    West side story

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  5. se te metió hondo el espíritu navideño ¿no?

    merry christmas

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    1. No creo en Dios. Podría extenderme...
      Pero creo en el ser humano. Así que feliz Navidad Getulio. De todo corazón.

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    2. No creo en Dios. Podría extenderme...
      Pero creo en el ser humano. Así que feliz Navidad Getulio. De todo corazón.

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  6. ¿Sabes lo que es? Vivir, pese lo que pese. Porque todo pesa pero... si no sales tú pa' alante...
    Besines

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  7. Tengo ganas de decirte unas cuantas cosas, hacer catarsis y aceptar que soy la opción A, que soy una mierda, que hago todo mal, que me escondo de la humanidad como un avestruz cobarde, que no sé amar, y bla bla bla, pero siento que siempre hablo demasiado, que cuento lo que a nadie le importa, y que es cierto que debía sentirme una Genoveva para arremeter contra todo, con todo.
    Entonces no voy a contar esas cuantas cosas. No voy a contar nada, sólo que siempre pensé que “mail” (con Raúl, nunca leí el Raúl) era una mujer, y que escribes maravilloso, que te siento tan inteligente! (Aunque tú no lo creas)
    Te mando un beso Billy.
    Que pases una linda Navidad junto a tu Coliflor, y familia.

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    1. ¿No andamos todos en lo mismo Vivian? ¿En intentar que nuestro paso por aquí, sea más bonito?
      Todos tenemos un peso a la espalda, eso ya lo sabes, y uno hace lo que va pudiendo.
      Sinceramente, yo, que para nada soy listo, pienso que lo más importante, es no rendirse.

      Besitos. Y feliz Navidad de gente que te quiere.

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