30 de diciembre de 2015

Cosecha del 65


Salí de Indianápolis con seis o siete dólares en el bolsillo justo porque la noche anterior había invitado a putas, whisky y algunas canciones de gramola que empezaban por B a toda la gente de aquel antro hasta que ya no me acordaba de mi nombre y contestaba a todo que sí. Y por eso cogimos aquel tren y por eso, sin saber hacia dónde, el polaco y yo emprendimos un camino que iba a terminar muy cerca del Mar de la China. El polaco decía que había oído hablar de árboles que andaban, y que sólo uno, debía valer mucho dinero o tanto, como para estar el resto de la vida acostado en un sofá de piel de vacuno italiano mientras una manicura te la chupaba. A mitad de camino, el polaco amaneció tieso como un palo y con las fosas nasales como cuevas submarinas de la coca y una jeringa con algo dentro muy muy malo que había comprado demasiado barato en una gasolinera de Columbus, Ohio, en la que un rastafari que nos habían señalado con el dedo en el mapa unos chicos que jugaban un partido de basket, además de combustible vendía armas de mediano calibre, droga y revistas alemanas con fotos de tías metiéndose por el coño botellas de champan francés.

Yo en cambio, sólo tenía curiosidad por ver andar un árbol. Aunque no imaginé ni por un momento que también hablaran. Mindanao escondía otros secretos para mí que tampoco imaginaba.

Ciertamente estaban allí, como había dicho el negro al que el polaco había emborrachado aquella noche para que soltara prenda del lugar del que presumía en aquella foto y en la que se le veía sobre una especie de cedro cabalgar por una pradera de hierba y arrozales, con un sombrero de piel de cocodrilo alzado sobre su cabeza en señal de, joder, nunca creí que estar tan loco pudiera hacerme rico. Pensaba vendérselo a un circo. A él, se lo había contado un senegalés con una sola pierna que hablaba nueve idiomas y fumaba en una pipa de espuma de mar con el nombre tallado de su madre, que había muerto a manos de un trilero de diez o doce puñaladas porque el tipo aquella noche había perdido muchísimo dinero y trajo a casa a algunos amigos para saldar sus cuentas, si le hacían el favor de hacer cola.

Eran enormes. Como casi montañas de un verde muy verde en aquel sitio plagado de mosquitos y olvidado de la mano de dios. Estuve una semana escondido en la maleza hasta que vi como uno se movía. Sacó lentamente las rices del suelo y se puso a caminar ladera arriba hasta que sin querer pisé una rama y me vio. Se quedó quieto como un árbol. Como si siempre hubiera estado allí.
Satisfecha mi curiosidad de que el mundo está hecho de cosas ocultas e imposibles y sólo visibles a los ojos más puros-yo estaba ciego por entonces como lo sigo estando ahora, pero tenía todo el tiempo por perder-, me di la vuelta a seguir cualquier camino si era difícil. Y entonces habló: “ Hay una mujer en la isla de Southampton con un tatuaje de un colibrí libando del corazón de un hombre con los ojos azules”.

No le digas a nadie que fui libre”, añadió. Y se lanzó por el acantilado.

Encontré a Nuna sentada sobre una enorme piedra mientras la luna salía aquella noche treinta y dos años después. Hacía tanto frío, que el corazón se nos paró:

-Llegas tarde. Los perros se han comido mis entrañas”.





12 comentarios:

  1. No, no es verdad, no incrustas cristales en la piel cuando escribes... la haces jirones y después... te pones a hacer bordados de punto de cruz con los cachitos que dejas. No tienes corazón, es verdad ... ;)

    Siento muchísimo haber llegado tarde, espero que mientras vuelvo te salgan unas lechugas frondosas y verdes en el lugar de tus entrañas ;)
    como ves, jamás de los jamases pierdo la esperanza ... q por cierto es verdeAZUL ;)


    Un besito rostro pálido, Jau!!
    Nos vemos en le 2016 ...
    o en el 2020 ...pero nos veremos ;)

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    1. Un besito es más de lo que merezco seguramente.
      Feliz año.

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    2. Un besito es más de lo que merezco seguramente.
      Feliz año.

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    3. Seguramente solo por escribir… “un tatuaje de un colibrí libando del corazón de un hombre con los ojos azules” merecerías un beso tamaño universo brillante interminable, pero como yo no puedo besarte así t dejé un besito. No lo menosprecies, tu dejas besitos a todo el mundo pero yo solo a los unicornios azules.

      Feliz año tb para ti. Lo será seguro, te lo mereces y...
      No me discutas, eres un niño, te acabo de leer arriba ;)

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    4. Yo creí tener un amigo invisible tb, porq tb soy una niña pero me equivoqué, mi amigo... era mudo ;)


      MuaaaaksS!

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  2. Respuestas
    1. El polaco se llamaba Bulbenn. O algo así.
      Me gusta mirar en la basura.

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    2. El polaco se llamaba Bulbenn. O algo así.
      Me gusta mirar en la basura.

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  3. ¡Beberé de ese coño el champán francés, a tu salud, por esa enorme cosecha del 65! ¡Es una auténtica pasada lo que nos has metido (con corcho incluido)!

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    1. Con corcho incluido.
      Feliz lo que sea Mail, y que sigas siendo como eres, a mí, me gusta.

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    2. Con corcho incluido.
      Feliz lo que sea Mail, y que sigas siendo como eres, a mí, me gusta.

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