7 de diciembre de 2015

Cuerpos celestes


Decía la negra que aunque andara por entonces yo, más muerto que vivo y se me vieran las costillas, había algo bueno para mí en el próximo horizonte, que según ella, estaba a la vuelta de la esquina porque lo había visto en las cartas ,si antes, no me moría entre sus tetas como un pajarito:
“-Si te vuelvo a ver durmiendo en los cartones, allí te vas a quedar para que te meen los gatos”.
Y se iba a la cocina a preparar leche caliente. Para mí, a pesar de sus “yo no recojo basura”. Con azúcar. Para mí, que daba asco.
Y volvía y me quitaba los zapatos.
Y me arropaba con una manta verde.

Entre la espada y la pared. Así decía la negra que se libraban las mejores batallas.




9 comentarios:

  1. Cartomancia y arroz con leche. Un pájaro que muere entre unas tetas nunca es meada de gato.

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    1. Olían a colonia barata; pero era más de lo que merecía.

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    2. ¡Senos con aroma a condescendencia y el atractivo del perfume sin perfume!

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  2. A más de uno no le importaría morir entre un par de tetas, creo.
    Besos pajarito.

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    1. Dos pechos elevados al máximo exponente serían la muerte perfecta.

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  3. Besos y arrullos rezongando por lo "bajini"...

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    1. De besos y arrullos me hago yo un bocadillo. Qué rico.

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    2. ¡Contra la gula del majar, compartir el ágape!

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