12 de enero de 2016

La sonrisa de los maniquíes


Ahora ya no puedo recordarte tan bonita como entonces porque te portaste conmigo como una hija de puta; pero aquella noche estabas preciosa. Yo aún creía en las princesas, y lo que se bajó del coche aquella noche era una auténtica princesa. El maquillaje era perfecto y hacía resaltar el verde de tus ojos verdes, y en el vestido, llevabas piedrecitas de río que brillaban bajo la luz de la luna como escamas de delfín. Me morí allí mismo de algo que empezó a subir por el estómago y se atascó en mi garganta. Tus labios eran perfectos, joder, cómo, podías sonreír de esa manera, a bocajarro, sin piedad. Más tarde lo supe: porque era mentira. Teníamos una caja de zapatos llenas de fotos donde sonreías de la misma manera. En todas. Una montaña de fotos de una mentira y otra.

Te cogí de la mano, aquella noche, me tragué aquello que tenía atravesado en la garganta y te dije que nunca, en mi puta vida, había visto algo más bonito que tú. Con esas palabras. Y era verdad. Y éramos tan jóvenes. Y te empecé a querer ese mismo momento.

Entramos al baile y a los cuatro gintonics te besé. Y tu boca era dulce. Y tus ojos de miel. Y te dije que tenía una serpiente entre las piernas deseando bailar una lambada y a ti no te importó y cogimos un taxi y amanecimos, tú y yo, desnudos como niños y con hambre y pagamos otra noche de motel y por teléfono pedimos dos sandwiches de queso y otro paquete de tabaco y el mundo fue perfecto. El mundo fue perfecto ¿sabes?

¿En qué estabas pensando?

Y un día fui poco para ti y al día siguiente ya tardabas del trabajo a casa y al siguiente te ponías a pedirle peras a un olmo. Que si quiero una casa más grande, que si el coche va a caerse a pedazos, que para cuándo el viaje a La Habana. Que en qué estabas pensando. Que tu madre tenía razón. Que echabas de menos a Laramie. Tu primer novio, el abogado, que usaba náuticos de piel de Las Guayanas y vivía en Manhattan en un ático nuevo que se había comprado con vistas al río Hudson.

Yo y mi vida sencilla nos fuimos al carajo.

Yo y mis plantas en macetas y mis peces de colores y mis tripas sin coser, yo, y mi quimera de que el amor lo podía todo. Qué tonto. Qué estrafalario. Y tenías razón: te equivocaste. ¿En qué estarías pensando?

Con aquel poco me hice un hombre de provecho. Un hombre lleno de recuerdos y buenos sentimientos. Un hombre rodeado de seres queridos. De buenos momentos. De los mejores momentos de mi vida. Con aquel poco construimos esta casa Selma y yo. Es pequeña y caliente y nunca le han faltado geranios en la ventana ni tartas de manzana. Ni sonrisas. Sonrisas de verdad, de las de cuando alguien que te quiere te hace cosquillas. No ha sido fácil. No lo ha sido. Pero ha merecido la pena.

Hoy te vi por la calle del brazo de un marido Visa Oro. Sin tu sonrisa. Como si mentir, cuando has caído tan bajo, ya no sirviera de nada. Como si hubieras abierto los ojos. Como si ya, siempre fuera tarde para todo.

¿En qué estabas pensando?





10 comentarios:

  1. Siempre merece la pena, todo. Y nunca es tarde para ver lo bajo que alguien puede y quiere caer...
    Donde esté una sonrisa de esas en las que puedes colgarte sin miedo, que se quite cualquier excusa, cualquier visa oro y cualquier princesa que sea de mentira.

    Una sonrisa.

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    1. Claro que siempre hay algo que merece la pena, si no, en más de una ocasión se nos olvidaría respirar.

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  2. Perooo.. ¿donde está mi peli de vaquerooooss???
    Y encima me has puesto una de las de llorar...!

    ¿En qué estabas pensando?

    ;)

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    1. Vale! no contestes, lo sé ... se te fue el santo al cielo pensando en Selma, controlar la temperatura del horno para que no se os quemaran las tratas de manzana y regar los geranios .. ¿ te puedes creer que después de dibujar cien mil geranios los odio con tooda mi alma?.. tu otra cuqui boba rematada, déjala con su tarjeta con patas...como para sonreír con un cara cartón del brazo MuaaaksS!

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    2. ¿Hasta dónde crees en la verosimilitud de mis relatos? Es curioso. A veces me hago esa pregunta.

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  3. Que podías esperar de una princesa??
    En que estarías pensando??
    Hay que juntarse con gente sencilla y que sangre roja de esa que al cortarse es un reguero pero ni duele...

    Siempre hay una horma para nuestros zapatos ;)

    A to te dejo esta
    https://youtu.be/dN4qvhyx8uk

    Bessoss

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    1. Es increíble cómo el tiempo te acaba dando una razón que ya no necesitas.

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    2. Siéntete afortunado de haberlo visto. No todos tienen ojos para ver.

      Me equivoqué de canción. Estaaa siii
      https://youtu.be/sgQxRi7Jzp8

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  4. Eso nos pasa por desear a las muñecas de sonrisa caprichosa a las mujeres corazón manzana, con tarta de manzana en el alféizar de la ventana y un parterre de geranios en el pubis de hornear los postres. No me interesan las niñas pijas, prefiero a las amas de casa (con colada incluida) o a las locas de manicomio.

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  5. Pues te fue muy bien que la princesita de ojos verdes se fuera a cazar a otro más rico y así a ti te llegara Selma con sus tartas de manzana y sus cosquillas, no?

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