13 de enero de 2016

Red seis balas


No entiendo cómo Dios pudo olvidarse de todo esto como si sólo se tratara de otro juguete roto. Desde el otro lado del río hasta casi el océano las plantaciones de tabaco se mecen con el viento y me hacen recordar quién soy y por qué estoy aquí: mi nombre es Red Walace y soy cazador de ángeles caídos.

Llevo haciendo esto desde el levantamiento. Un mal día. El cielo casi no lo cuenta. Los caídos no fueron desterrados; se les masacró como a alimañas allí mismo y sin la más mínima piedad por miedo a que en un futuro volvieran a intentar otro derrocamiento. Yo era joven todavía y no me hacía demasiadas preguntas. Fui ascendido por méritos en la batalla. Desde entonces persigo a estos pobres infelices por todo el universo, incluido este pequeño planeta, con el único fin de acabar con sus eternas vidas. Con la rebelión. Con un enemigo que también tiene alas, como yo, que también sangra, como yo, que echa de menos un hogar del que fueron arrancados sólo por no querer comer la sopa.

La última vez que estuve aquí un tal Alejandro se disponía a conquistar Babilonia. Ahora las armas son otras, usan, pólvora y son capaces de matar a un hombre a cien metros de distancia. La preferida es el Colt. Todo el mundo lleva una. Tienen nuevas leyes y estrellas en el pecho, pero son los mismos. Siempre son los mismos. Esa diligencia va camino a Petersburg. Hay buenos burdeles en Petersburg, mi caballo está cojo-Pum-y creo, que me vendrá bien un baño.

-¿Y quién le espera en Petersburg?

La chica es una de esas señoritas criadas por los negros, seguramente la que lleva a la lado. Lleva un sombrero demasiado grande y tiene los ojos azules. Su voz es bonita.

-Nadie en particular señorita...

-Parrot de Henwicht. Pero puede llamarme Alicia. ¿Ha visto alguna vez un indio? Papá dice que este camino es seguro, que por aquí no hay cortadores de cabelleras. ¿No es horrible? ¿No es horrible Madeleine?

Su negra se llama Madeleine. Aunque seguramente no sea su verdadero nombre. A esta gente le gustan las cosas francesas.

Tras seis horas de una jovial charla con la chica de los ojos azules y la negra de nombre francés llegamos a la ciudad.

Puedo olerte. Sé que estás ahí, en algún sitio, en alguna de estas calles.
Es un olor especial. Nada huele como un ángel. Yo, puedo oler uno a cientos de kilómetros.
Soy un perro de dios. El mejor. Y uno de los pocos que aún no se han hecho esa horrible pregunta: ¿Por qué?
¿No son iguales que nosotros? ¿Nuestros hermanos? ¿No debieron haber sido perdonados? ¿No es infinita la bondad de mi padre?

¿Por qué?

-Quiero una habitación. Y que me llenen la bañera de agua caliente. ¿Dónde está la cantina?

-Cruzando la calle. Firme aquí. Gracias. ¿Se quedará mucho tiempo?

-Sólo el suficiente.

Cruzo la calle y pido un whysky. Y después otro. Y al tercero una puta de no más de veinte años me lleva escaleras arriba hasta una habitación donde me quita la ropa y me llama vaquero, y en sus ojos, puedo ver cuánto echa de menos la granja de sus padres y la tarta de manzana. Me la follo tres veces y le dejo dinero en la mesilla. Vuelvo a cruzar la calle y entro en el hotel y abro la puerta de la 107 y me meto en la bañera y luego me acuesto desnudo sobre la cama y miro el techo y me quedo así hasta que amanece, mirando el techo e intentando no pensar demasiado. Rezo, me enfundo bien la cartuchera al costado y salgo a la calle a que este sol derrita mi sombrero, y mientras enciendo un cigarrillo, veo a los niños jugar en el barro y los carros de los doctores ambulantes pasar calle abajo y las ferreterías abiertas y las mujeres camino de la iglesia.
Podría ser cualquiera de ellos. Está cerca. Muy cerca. A veces ocupan cuerpos hermosos de chicas rubias y modales exquisitos. Otras en cambio se ocultan dentro de viejos con barba y pantalones raídos, cambian, continuamente de envoltura. ¿Por qué no se rinden?





9 comentarios:


  1. Red Walace, Petersburg, Parrot de Henwicht, jaja perooo ¿de donde sacas estos nombres? Pareces de Arkansas o Alabama de toda la vida; )
    Así que ángel caza recompesas, que mata y monta caballos, tb pobres putas, bebe whysky, huele ángeles cáidos y.. ¿ me preguntas cuanto de cierto creo hay en tus relatos? ¡vaya pregunta! ... ¡todo! ;)

    Estoy comiendo palomitas frías de ayer pero están ricas igual, meencaanta esas espuelas, aunq si yo llevara algo así en los pies no dejaría de tropezar .. no se rinden porque si lo hicieran, no habría peli ;)


    Mil gracias, apúntate una muesca en los géneros horror, amor y western celestial! ;) MuaaaksS!

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  2. Me alegra que te guste.
    Ya no hacen pelis del Oeste.
    Y eso, creérselo todo,hasta si voy a la Luna.

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  3. Tarantino hace alguna muy de vez en cuando.

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    1. la última no me gusta mucho, pero lo perdono porque me gustan casi todas las demás.

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  4. ¿Ya has visto "the hateful eight" o te refieres a " Django"?

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  5. Y Red Wallace era un jugador de la NBA de hace mil años....

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    1. Django me encanta.
      Lo de Red no lo había mirado en Internet. Pues nada, ahora también es pistolero. Qué cosas.

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  6. Me gustó esta historia, es especial, pero olvidas que un "perro de Dios" se detiene en los excrementos de los ángeles y mea en la base de los postes de telégrafo. El ángel de 20 dólares te hizo una felación y no te enteraste del olor del encantamiento por su nigromante perfume francés.
    Si escribieras el libro, imposible dejar de leerlo!!!!

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  7. Wow, Billy... también sabes hacernos viajar en el tiempo!!

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