6 de febrero de 2016

Firmado: yo



Señores políticos: me dais asco.

Yo debería estar ahora escribiendo poemas de amor, y en vez de eso, estoy muerto de pena. Porque sois unos fariseos. Y a lo mejor no entiendo ni la palabra fariseo porque mi educación ha sido una mierda, porque en este país, la educación, todavía, es una mierda, es retrógrada, machista, es la educación de un país que, todavía, tira cabras desde un campanario y le quema los cuernos a los toros porque, eso, es una tradición. Un país de Colones que van por ahí saqueando el bolsillo de otro, el pan de otro, la dignidad de otro.

Os tengo que mirar desde abajo, servil como un cervatillo, porque vosotros, sois de otra galaxia, la Supernova de los trajes caros y los coches de lujo y las cuentas bancarias en las islas Caimán y el contrabando y los sobres por debajo de la mesa, mientras los comedores sociales se llenan de familias enteras que no tienen que llevarse a la boca. Porque no hay trabajo. Porque el país se va al carajo.
Sois la puta élite. No estáis en este mundo. ¿Por qué, no sale un político en la tele diciendo la verdad? No sé, que le de un punto, que vea la luz y se salga del guión ese que tienen preparados las cadenas de televisión o los periódicos, que vuelva a creer en algo, que ocurra un milagro y lo diga: ciudadanos, es todo mentira, sois ovejas, apretamos, pero no ahogamos, ese es el truco, ganado, eso sois. Pero aunque me metan dos tiros cuando salga de aquí voy a cambiar las cosas, porque también tengo hijos, porque tengo una casa bonita y todo el mundo tiene el mismo derecho a ser feliz. Porque creo en algo.

Que tenga dos cojones y lo tire todo por la borda en directo. Por el pueblo. Porque al pueblo hay que amarlo. Para eso estáis ahí. Lo habéis jurado. Sobre un libro muy gordo. Y lo que veo, es que estáis tirando patatas podridas a cuatro desgraciados a los que llamáis ciudadana. Matando a impuestos. Encerrando en la cárcel a la gente equivocada por robar un pollo. Para comer. Haciendo pactos como diablos en la sombra.

Pero algo está cambiando. Nosotros. Y un día vamos a parar todo esto, saldremos a a la calle con las abuelas y los niños y los carritos vacíos de la compra y la jaula del pájaro. Pararemos las fábricas. Esperaremos en tu puerta el tiempo que haga falta. Para que dejes de vender este país a trozos. Para que no permitas que nadie trabaje 16 horas y cotice 2 y cobre 8. Para que la mitad de la pensión de las personas mayores no se quede en la farmacia. Para que se haga justicia. La misma para todos.

Me tenéis hasta los huevos con tanta palabrita, con tanta explicación, con tanto parecer que somos tontos.

No os respetáis a vosotros mismos. Cómo os voy a pedir respeto...
Pero os voy a pedir otra cosa: Iros a la mierda.

6 comentarios:

  1. a la revuelta Billy! tomaremos tirachinas y conejos de fuego y de éter, nuestro íntimo asco, será pandemia, nuestra tristeza será revólver y océano!

    me gustas cuando maldices diciendo la verdad, diciendo todos los planetas

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  2. Pues lo habrás escrito y lo firmas: tú;
    pero lo podría haber escrito y firmado: yo.

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  3. Billy, no quiero encontrarme ninguna mano de político saliendo del váter cuando vaya a cagar, ni aunque me ofrezcan una papeleta para limpiarme el culo. La mierda es demasiado sagrada como para mancharla de política y el retrete es un templo donde no debería entrar ningún demócrata.

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  4. Lástima que estoy lo lea yo y no quien tiene que leerlo. ¿Oyes eso? Son mis aplausos secos y sonoros.

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  5. Bueno, Billy, estoy de acuerdo; del todo. Ahora bien, empezaremos a cambiar algo de verdad cuando la gran mayoría o todos, empecemos a pasar hambre, hambre de verdad. Con el estómago lleno o medio lleno, el oprimido nunca ha peleado bien. A la historia me remito.

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