11 de mayo de 2016

A veces era como el buuuuuuu de un barco grande allá a lo lejos, tu voz en altamar


Comer como si fuera entre mis dientes tu pezón una cereza
hasta que aúlles mi nombre verdadero.

Que Ryuichi Sakamoto nos invente
un paisaje con viento
justo en ese momento en el que
la mariposa de tu coño echa a volar y te retuerces y me tiras del pelo y
yo me cago en tu puta madre.
Que están llamando a la puerta los bomberos.
Que vamos a salir en las noticias.
Que te tapo la boca y de repente, me faltan tres dedos.
Que te deje ser feliz cinco segundos.
Feliz con las piernas abiertas.
Feliz conmigo entre tus brazos.
Feliz con los ojos en blanco.
Eléctrica.
Casi azul.

No sé lo que es cuando te miro. No tengo palabras para todo.

Será que te pienso y se me pone dura, una
señora se quedó mirando ayer
en la parada de autobús, le dije: estoy enamorado.

“De usted no, por supuesto”

De un planeta.

Por eso llevo siempre
una cucharita de postre en el bolsillo.



7 comentarios:

  1. buenísimo y el final me ha recordado a un poema que versa como comerse la luna ... a cucharadas ... si lo encuentro te lo traigo

    :-)

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    1. Lo de la cucharita fue verdad bastante tiempo, me gusta, darle forma a mis pensamientos. También he llevado piedras. Y una pistola. Y una foto. Hoy por hoy estoy de lleno enfrascado en el sutil arte del desprendimiento. Sin llegar a mayores, hay, cosas que siempre vendrán conmigo, por eso me las tatúo.

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  2. ¡Qué bueno¡
    A veces el fuego está más allá de las estrellas.

    Buenas noches.

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    1. Y ahora yo digo eso de, hasta el infinito, y más allá. Ya sé que parezco gilipollas, pero lo disfruto como un buen polvo.

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  3. Aunque uno ame un planeta no debe dejar sin postre a las señoras de la limpieza. ¿Por qué piensas que están paradas las del autobús? Porque hay alguien que no quiere repartir el caramelo, el polvo de ayer con los bomberos y el pezón con la boca del portero... ¿No pensaste que en unas piernas abiertas puede penetrar una conjunción de astros? Ella lo sabe pero tu ridículo amor lo echa todo a perder.

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  4. Mi ridículo amor...qué razón tienes. Pero en mi asco soy feliz de ser su puto esclavo.

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    1. Mi intención era la de repartir el asco y la esclavitud que te son afines para una humillación conjunta (una mujer no se conforma con un amor, desea todos los incendios en su vientre).

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