4 de mayo de 2016

De entre las grietas, extracto.


No puede pasar, padre. Lo siento.

–¿Lo siento? Soy un siervo de dios, hijo, lo puedo casi todo.

–Ya. Pero esto es un bar de maricones y yo mido uno noventa y siete.

–Si no me dejas entrar tendré que usar mi ira divina. Ahí dentro hay alguien a quien tengo que ver. Y me están esperando para bendecir las fiestas.

–¿Qué fiesta, cura? ¿No será uno de esos pervertidos que...?

–Las fiestas de la patrona. ¿Tú sabes qué es un cuadro de luces?

Viridiana tiene el coche en marcha. Han venido porque una vez, en confesión, Luiggi le dijo al padre Estefanía que era redondo, y que a veces, iba a un sitio en la ciudad a chupar pollas, cuando no quedaba otro sitio donde ir. Y ya han buscado en casi todos. 

–El tío que busca no está aquí, cura. No hay nadie tan guapo ahí dentro.

–¿Si te perdono todos tus pecados me dejas entrar?

–No. Pero si me regala ese crucifijo... Me gusta, y hace juego con las argollas de mis pezones.

–Vas a arder en el infierno ¿Lo sabías? 

–Pase. Y sea rápido. No quiero perder el trabajo por su culpa.

–¡Padre! –Viridiana, desde el auto, le alienta las ningunas ganas de entrar a los avernos a ver si encuentra dentro un ángel caído– ¡Que tiene que bendecir las fiestas! 

Maldita sea el día que se le apareció John Lennon cantando el Imagine. Cura. Con lo que a él le hubiera gustado ser fontanero. Tener una gran caja de herramientas. Un mono azul. Y arreglar goteras. Electricista, menos. Nunca se le dio bien si tenía algo que ver con la luz. Al final siempre se quedaba todo a oscuras, y tenía que ponerse a pensar en otras cosas para no acordarse de que dios hacía mucho tiempo que le había abandonado.

Dentro no se ve nada. Y hay demasiado humo. 

–Busco a un italiano. Se llama Luiggi. A veces viene por aquí. 

–¿Qué va a tomar?

–No quiero nada, hijo, yo sólo es que estoy buscando a... ya veo... agua, una botella de agua.

–No hay.

–¿Ni del grifo? Un vino. Tinto. Que no sea muy caro.

–Whisky, ron, ginebra, tequila...

–Tequila.

–El tipo que busca no ha venido. No hay nadie tan guapo aquí dentro. Yo no lo he visto. ¿Usted lo ve?

–Si no se ve nada.

–Se ve lo que se tiene que ver. Menos se ve en el cuarto oscuro.

–¿Y eso qué es?

–Aquello de allí. Detrás de las cortinas. Pero yo no entraría. Lo mismo se lo follan, cura.




"DE ENTRE LAS GRIETAS"
AQUÍ:

11 comentarios:

  1. Buenos días, te hiciste seguidor de mi blog cuando algunos bloggeros colaboramos para que lograras tu libro en papel; y mi costumbre es dar la bienvenida periódicamente a los nuevos seguidores, hoy es el día, esto ayuda a conocernos todos y a visitar blogs nuevos. Un abrazo

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    1. Otro para ti Ester. La próxima vez trae pasteles. Nos encantan los pasteles. ¿A que sí, gente?

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    2. Más el helado de chocolate;)

      Te los ha dejado en su casa ( pasteles con flores;) pero ya te te disculpado por tu ausencia, le he dicho que eres un cangrejo ermitaño que a penas sales de esta casa ;) .. además de cómplice de crímenes aquí, soy tu secre a ratos libres, no vas a tener dinero en el mundo para pagarme el sueldo jaja más te vale portarte bien o te embargaré hasta la camisa jaja

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    3. Lo olvidé, no te digo nada de este fragmento porque a mi Luiggi me pone enferma, lo siento ;)

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    4. Me encanta que te ponga enferma, porque ese es el cometido de tal personaje.

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  2. La iglesia es insaciable: vergas jóvenes y vulvas impúberes. ¿Qué hace un cura degenerado en un antro de amor en el que se santifica el placer?

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    1. No es un cura degenerado, es más una persona, una buena persona, y para saber qué hace ahí tendrás que leer el libro. O sería Spoiler. Ja-ja. Te jodes.

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    2. Desconfío tanto de las buenas personas como de los curas.

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  3. Gracias por estos trocitos que nos regalas, me encanta lo bien que sabes hacer los diálogos, es casi como ver la escena.

    Si que parece un buen hombre el cura y a ver si descubro que pasa con Luiggi... si es buen tipo o no...

    De vez en cuando me gusta pasar por tu indice y escoger un texto al azar, así me topé con "Matías" y se me removieron muchas cosas... fue una gran sacudida, pero son cosas que viví de pequeña, así que pasado pisado... pero otro día me encontré con Klein y sentí tanta ternura...

    Gracias por este extracto de entre las grietas, que cada día entiendo un poquito mejor.

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    1. Gracias a ti Lua por el cariño que pones en tus palabras. Yo para mí no quiero nada, pero hay un montón de personajes en el libro que te lo van a agradecer. Los amaras. Te lo aseguro.

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    2. Gracias a ti Lua por el cariño que pones en tus palabras. Yo para mí no quiero nada, pero hay un montón de personajes en el libro que te lo van a agradecer. Los amaras. Te lo aseguro.

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