31 de julio de 2016

Lleno, por favor

Una vez me senté bajo un árbol a esperar que me hablara.
Y aún sigo esperando.

(Tú dices que existen las hadas).

Una vez puse la oreja en la pared.
No dijo nada.
Pero sé que detrás había otro Universo.

(Que existen los Ángeles).

Una vez quise saltar de un quinto piso.
Y volar.
Sin capa ni nada.

(Tú, dices que existen los milagros,
que el agua se convierte en vino).

Una vez fui al mar.
Le dije, te amo.
Yo sé que me escuchó.

(Que existe un cielo.
Si eres bueno.
Si obedeces.
Si te callas).

Una vez subí a un tejado.
Grité tu nombre.
Vino un helicóptero de la policía.
Dormí muy bien aquella noche.

(Dices que todo está escrito)

Una vez,
tiré el televisor por la ventana.
Bajé las escaleras.
Dije: "Hola, viento en la cara".
Y nunca más volví.

(Dices tantas cosas...

…sin hacerte ni una sola pregunta).

3 comentarios:

  1. Es probable que exista todo lo que se puede imaginar, por lo menos en nuestra cabeza, y de alguna forma esa percepción deje sus marcas en la materia. El último párrafo es el que no merece ningún cuestionamiento, el viento en la cara es una realidad reconocible y deseable.

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  2. Tal vez necesite un médico. Porque a cada día que pasa vivo más en otro mundo. Con todas sus consecuencias. No es mejor ni peor que este.A veces ni siquiera sé dónde estoy. Pero me gusta.

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  3. Tal vez necesite un médico. Porque a cada día que pasa vivo más en otro mundo. Con todas sus consecuencias. No es mejor ni peor que este.A veces ni siquiera sé dónde estoy. Pero me gusta.

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