22 de agosto de 2016

¿Cuándo?: todo el tiempo



¿No ves, si te acercas, a ese vaso de agua
un velero flotando? ¿Las gaviotas? ¿El faro?
Y si pegas la nariz al cristal: ¿no ves cómo se aman los batracios?
¿Y ves toda esta luz? ¿No te dan ganas
de abrazar una farola
una vaca
un muerto?
Y más allá los rótulos: “Autorecambios Pepito; Panadería López; Frutas Romualdo”.
¿No es tan hermoso? Escucha...: son los ciervos,
las lavadoras y los tangos, las gramolas, la gota del grifo y los tucanes.
Las ambulancias y los perros. La guerra. Inevitable.
los ukeleles, los banjos, las campanas...A lo lejos el azul.
Azul faldita corta de las tres de la mañana
azul noche estrellada
azul nave espacial
azul pijama, azul ojos bonitos, azul nombre de barca, azul azul
o sólo azul poquito,
como un copo de nieve, todavía.
No sólo azul.
Mira ésta cicatriz, estuve allí, en todos sitios.
Fue mítico, salvaje, irrepetible.
Mira esa silla. Con sus cuatro patitas. Mira las bolas que hacen los escarabajos. Tan redondas. Mira, un pájaro; un porta aviones; una hormiga.
Júpiter.
Aquello.
El amor.

Tan ancho.


A Big Eyes

4 comentarios:

  1. Sólo cuando se escribe se ven esas cosas, el resto del tiempo el mundo es una contingencia...

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    1. A no ser que escribas todo el tiempo.

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    2. -Desdoblarnos en escritura es cómo intentar engañar al hambre. Con la poesía destapamos velos para llegar a los ojos, pero al final hay que internarse en los ojos para desvelar el misterio. Llenos de escritos como estómagos hinchados, como úteros vacíos, somos igual de pobres que una enfermedad, que una muerte o que un perro; embargados por las buenas intenciones estamos dispuestos a vendernos (hipocresía de alma), vacíos de realidades y lejos de las rameras... Y ahora, Billy, afina bien para contradecir el poema de un estúpido.

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