18 de agosto de 2016

Dirty



Imagina que llevas tres días
cruzando un desierto cualquiera
y de pronto
ves un árbol.

Pero tiene un león a la sombra.

¿Por qué los poemas son tan complicados?

¿Qué coño hacías en el desierto?

(Si lo lees todo junto, dice te quiero)

¿No podría ser una ardilla? ¿Un ratón?
¿Por qué no me dejas morir a la sombra?

Preguntas, preguntas...bah...debería drogarme.
Meterme a alguna secta.
Hacer un crucero.

Dato curioso:
“...tantos miles de personas muriendo de hambre”.
Lo dice la radio.
¿Y a mí qué me importa?

Están lejos.

No los veo.

En cambio a ti tampoco y me dueles como una patada en los huevos.

Ayer le robé el bolso a una vieja.
Compraré un revólver. Atracaré un banco. Alquilaré un aeroplano. Te buscaré.

Salvé un niño de morir ahogado, se me olvidaba, el otro día en el río.

Su madre me dio un beso en la mejilla.

¿Me llamarás?, le dije, y le di mi teléfono porque me encantaría comerle el coño.

Mientras tú no estás.  

7 comentarios:

  1. Tienes que empezar por "me gustaría comerte el coño como un león a la sombra de un árbol". Pedirle el teléfono es igual que caminar por el desierto.

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    1. Da igual. Mientras me coma un coño. ¿No era eso? Malditos poetas...

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    2. Considero que es mejor cuando comes y eres comido por un coño en una relación de comensales. Pero tienes razón, los malditos poetas no saben apreciar la grandeza de una vagina...

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    3. Qué van a entender,si están mirando nubes todo el tiempo.

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    4. Sí... Pero buscan coños todo el tiempo y algo que se parezca a una penetración solar, sólo que lo enmascaran de poesía.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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