1 de septiembre de 2016

Pétalo tres


Derribé, no obstante mi casa y la mandé por aire en cuatro grandes contenedores de acero al fondo de océanos diferentes. Me costó una fortuna.

A las siete y media hora local y exactamente
de la tarde en punto, el mundo se par...

Primero fue el Big Ben, los carillones. Los pájaros y el bu
de los grandes trasatlánticos.
Las campanitas de hotel y el timbre de las bicis.

Las gotas aquellas de lluvia que nunca llegaron al suelo.

Me hice. De nuevo. Ya no me parezco en nada a Dios.

Modelo de señor nº 777/B. Presente.

Te escribo desde dentro, vida mía
de una bombilla a veces.


4 comentarios:

  1. Quitaría el "a veces" y lo dejaría en "bombilla", creo que es un final más rotundo. Me sorprende gratamente el tono y la forma de esta composición, aunque ya sabes que disfruto de toda tu obra.

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  2. Me alegra escuchar que disfrutas. Yo disfrutó haciendo esto como quien hace sudoku o mete los pies en el agua. Dejemos el a veces. Uno está hecho también, de errores.

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    1. Más bien..., somos es un error hecho de pequeños aciertos.

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    2. ...no cambiemos el "a veces", sólo lo que nos ha llevado hasta aquí.

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