29 de septiembre de 2016

Proyecto EVA: palabras que rimen contigo



Eva sigue sin hablarme. Ayer dijo tres cosas: “¿Con leche?” , “ya salgo”, y “¡Cof-cof!” con la mano en la boca. Sonaba raro. Como que te den, o así. Pero no puedo asegurarlo.

Y ni siquiera hay tele.

Hoy llueve. Ven, Eva, pienso, mientras este silencio, siéntate aquí a mi lado, reposa tu cabeza en mi hombro y...y después pienso en una N y en una o. Juntas. Y sigue lloviendo y el agua golpea los cristales y Eva está dormida todavía.

He hecho tortitas.

-Buenos días. He hecho tortitas.

Huele a bonito. Como todo lo que brota. Me mira con un solo ojo y lo vuelve a cerrar y me da los buenos días: “Eres tonto”. Y me abraza. Y es verdad, de algún modo sus átomos y los míos se conocen de algo más que de vista y se funden como la mantequilla en la sartén unos con otros, como huevos revueltos, como buscan las raíces el centro de la tierra, como el liquen de los anclas. Como quién pone el dedo en una plancha.

Desayunamos en silencio. Nos miramos en silencio. Nos cogemos de la mano en silencio. Nos besamos en silencio. Follamos en silencio. Fumamos en silencio. Miramos al techo en silencio. Nuestro silencio.

Pero todo se acaba.

-Hoy tengo que encontrarme con alguien en el centro por la tarde. Es un correo de Isaac, el agente asignado a Natalia. Tenemos que empezar a pensar en encontrar la manera de cruzar todos esos kilómetros sin que nadie nos vea. Cuando llegue el momento.

Ese momento. Ayer estuve hasta veinte minutos mirando esa foto sin pestañear ni una sola vez. El aparato. Joder, es, enorme y está en mitad del desierto:

“-Keops le encargó el trabajo al arquitecto Hemiunu alrededor del 2570 a.C., fue el edificio más grande del mundo hasta el siglo XIV y...

-¿Y dónde está “El aparato”? ¿Dentro?

-Toda la pirámide es el aparato”.

Sigue lloviendo y pienso en cómo echaría de menos a Eva si nunca volviera. Dice que soy la persona más importante del mundo. Literalmente. Pero que ella me quiere porque hablo con las macetas de geranios. Y porque no piso hormigas.

“-No salgas a la calle. No llames por teléfono, no...

-No hay teléfono.

-Continúa vivo. Hasta que yo vuelva”.

Y me aburro. Sin que me mire de reojo. Sin jugarnos a vida o muerte quién friega los platos. Sin su sonrisa, porque me he dado con el dedo pequeño del pie en la esquina de un mueble.

“-¿Me dolerá?”, quise preguntarle. Pero bastó con mi color de cara para que ella me entendiera y dijera, que a veces, nos toca ser héroes. Yo me sentí un héroe cuando me toco la barbilla. Pero ya se me ha pasado.

Me dijo que “El aparato” no era una nave. Que era otra cosa. Le pregunté qué otra cosa. Dos veces. Y a la tercera me dijo que, qué versión quería escuchar, ¿La de la parte técnica? ¿O la de no te preocupes no te va a pasar nada aunque tu cuerpo se descomponga en billones de trillones de pequeñísimas partículas que viajaran por un agujero de gusano a través del Universo 60 millones de años luz para volver a reunir tu metabolismo partícula a partícula sobre la superficie de un planeta gemelo de este en alguna galaxia todavía aún no descubierta por el ser humano para empezar de nuevo? ¿Qué? Todo.

Y luego está lo de la gente del Buró. ¿Dónde coño se ha metido mi Karma? ¿Mi ángel de la guarda? ¿Mi..? Joder. Sólo tengo a Eva. Eva siempre ha estado ahí. Y ni siquiera le he dado las gracias.

Y de pronto he escuchado la puerta de la casa, el tilín de las llaves, el crac-crac de la cerradura, el ñicccccc de las bisagras, y la he visto.

-¿Qué coño te ha pasado?

-El Buró. Me han seguido. Tenemos que irnos de aquí...

Eva tiene cristales en la cara y la pata de una silla clavada entre la cuarta y la quinta costilla. Le sale por la espalda.  

9 comentarios:


  1. ¡Cúrala! por favor... xD! si es que duele leerte, pobrecita! ...( por eso no te habla, eres lento de reflejos ;) meeeenos mal que es agente especial que si no... jaja ... ¿ de verdad llueve ahí? pero si aquí tenemos 28 grados y cielo azul... Tb va a ser cosa del Buró ese ;)

    ¿Sabes por lo que te gusta taaanto el silencio? tienes taaal bullicio dentro de tu coco con tantísima gente, diciéndose y ocurriéndoles tantísimas cosas que fuera de ti no puedes atender a nada más. Está bien así. No te desconcentres... la cosa está que arde jajaja MmmuaaaksS!

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    1. Cuando menos te lo esperas con Eva siempre llueve. Sí, creo que me va a tocar ser un héroe. O no.

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    1. Me alegra que te guste. Este rea un silencio de te pongo mirando pa Cuenca, pero silencio al fin y al cabo.
      Dios mío, cada día me parezco más a Mail....

      Un saludo.

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  3. ¿Qué pasará por tu cabeza para que, hablando de fusiones, pongas un punto y seguido con la del dedo y la plancha?

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    1. Tú pon el dedo en una plancha verás como entiendes de inmediato el término fusión...

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  4. No le quites la silla de las costillas, Eva es más decorativa que nunca y no desentona con el mobiliario.

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    1. Eso es verdad, los ojitos con que tú la miras. No todo el mundo puede ver más allá de todo el mundo. Y me alegra, porque yo la veo igual.

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