25 de septiembre de 2016

Proyecto EVA: Todas las respuestas menos una




-¿Dónde estamos?

La boca me sabe a Vodka.

-No tenía anestesia. Y tenía que sacarte esa bala. Mira cómo brilla. ¿No es preciosa? Estamos en un piso franco. No hay agua caliente; pero las vistas son estupendas y nadie va a entrar por esa puerta con una recortada haciendo agujeros como pelotas de pin pong en la pared. Estaremos aquí algún tiempo. Hasta que llegue el momento.

-¿El momento?

-Lo llaman “El reinicio”. Dentro de unos meses.

-¿Podrías empezar por el principio? O mejor, podrías no empezar. Pedir un taxi. Llevarme a casa. Me acostaré a dormir y seguro que cuando despierte tú ya no estarás, ni esos tíos que quieren matarnos, ni tendré que saltar de helicópteros ni nadie me meterá nunca más un tiro en la pierna. Porque ¿sabes? No puedes ser otra cosa que una pesadilla.

-Ya no tienes casa. Ni trabajo. Aunque eso no importa. Dentro de poco nadie tendrá casa. Ni trabajo. Y no puedo dejar que te vayas.

-¿Pero a ti que te pasa? ¿Y tu infancia? ¿Es que nunca tuviste juguetes? ¿Qué te he hecho?

-Me hago pis.

-Si no me das todas las respuestas que necesito yo...

-Tengo ganas de hacerte el amor. ¿Tú no?

No ha cerrado la puerta del baño y desde aquí la veo sentada en la taza del váter mirando la pared con la cabeza apoyada en la palma de las manos. ¿Por qué la miro y es como escuchar esa canción cuando vas en el coche y de pronto le das más volumen a ver si revienta un altavoz y de pronto un solo de guitarra y sientes, de pronto, que podrías llegar al fin del mundo?

-¿Estoy secuestrado?

-No.

-Pero no puedo irme.

-Tampoco.

-¿Te falta mucho? Esto es raro.

-No me sale si no dejas de hablarme.

Al poco escucho la cisterna y Eva se sienta a mi lado. Yo a lo mío: “ ¿Puedo bajar a por tabaco?”.
Y me mira, tan tan, que parece verdad. No sé qué. Esto. Lo que sea. Y sus ojos bonitos a punto de estallar.

-Las cámaras 9 y 11 dejaron de funcionar. Yo misma me ofrecí a repararlas. Las últimas tres noches he estado entrando en tu casa. Quería verte más de cerca. Saber a qué olías. Escucharte respirar. Roncas. Poquito. Como un bebé acatarrado. En realidad localicé la avería la primera noche; pero me inventé que tenía que revisar el circuito completo y volví al día siguiente.

-Sabes, casi que mejor no quiero saber nada más. Me estoy mareando...

-Llevo ocho meses observándote.

-¿Y qué más? ¿Ahora me vas a decir quién mató a Kennedy?

-Eres parte del protocolo Acuarius. No sé quién le pone los nombres a estas cosas, el caso es que tú y 27 personas más fueron elegidas en diversos países y entre millones de personas.

-¿Para qué? Ya tengo bastante con que me llenen el buzón de catálogos de muebles que nunca voy a comprar.

-Sólo quedas tú. Y Natalia Varisitrinova.

-¿Y los demás? ¿Eliminados? ¿Se han ido a casa con un juego de mesa debajo del brazo?

-Muertos.

-Claro, cómo no se me había ocurrido. ¿Y esa Natalia y yo, qué hemos ganado? No me lo digas: una semana de hotel en Jamaica.

Es la primera vez que la veo enfadada. Se ha levantado y se ha puesto a mirar por la ventana. Me duele la pierna joder. Eva lleva una pistola metida en la ingle y un jersey color humo que le queda genial con esos jeans. Pero sigue descalza.

-¿Sabes? Al principio sólo eras un tipo al que tenía que cuidar. Te he seguido al trabajo, a la panadería, a ese parque al que vas a sentarte y mirar nubes y a la lavandería. Te he visto llorar viendo “Tienes un E-mail”. Te he visto ver dibujos animados. Comerte un sandwich a las tres de la mañana...
Al principio, sólo eras el individuo 15 de entre 28.

Creo que se le ha metido algo en el ojo.

11 comentarios:

  1. ¡A Eva le gusta jugar con la ingenuidad! ¡Una hembra de gendarmería! Quiero saber cuál es el precio de unas tetas si te aguardan un par de recortadas con pezones. El diálogo se va pervirtiendo: él está nervioso de cojones porque ella está estreñida y casi se le salen los ojos de las órbitas al cagar. Un animal de la secreta no puede hacerlo con un poeta de las estrellas a menos que éste le sirva de guijarro para un tirachinas.

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    1. Me gustaría verte aqui en esta tesitura. A ver cómo escapas de su abrazo de sirena y sus ojos de gato con botas.

      Ya ya...

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    2. Si me lo permites, yo utilizaría el BDSM con esa sirena gatuna...

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  2. jeje BILLY, creo q empieza a notarse que RAUL y tú dormís en el mismo colchón en letras blogosféricamente hablando –digo- jaja .. una imagen sumamente inspiradora, sí jaja... ¡Eva sentada en la taza del WC! … y claaaaro ante semejante espectáculo a RAUL se le derriten de gusto las neuronas y le sale lo que le sale jaja y mieeentras… la pobre EVA descuadrada, desconsolada y …descompuesta jajaja ( ponle de cena arroz hervido;) porque nadie se la toma en serio aunque entre sus circunvoluciones cerebrales esté la fórmula secreta q salvará al mundo. La contraseña secreta del ….

    PROTOCOLO A(Q)UARIOS ¡!


    (graaaaacias necesitaba una sonrisilla para subir la cuesta d este lunes ;)


    MuaaaaaksS!

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    1. Me alegro que te rías por mi culpa. Y por la de Mail. Ahora te tienes que reír por la tuya.

      Besitos a granel, cascabelillo.

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    2. María, tu risa es acaparadora y oportuna. Si estás en el Wc y temes que se escuche al caer es mejor tirar de la cisterna. Creo que estás en lo cierto, arroz hervido y un aquarius para el sufrimiento. Eva nos está descomponiendo a todos, como siga así Billy va a necesitar valeriana pa dormir.

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    3. Mira en eso coincidimos Mail y yo: tu risa.

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    1. Y yo, lo que pasa es que yo sigo pero secuestrado.

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