13 de octubre de 2016

5ºB


-¡Niños y niñas! Hoy, hablaremos del amor.

Los “¡Pufff!” los “¿Otra vez?” o los “¿Puedo ir al baño?” se ha extendido por la clase como un troyano, pero sin duda el comentario ganador, como siempre, lo ha hecho Marilú, la arañita parlante:

-Y supongo que ahora nos sorprenderás con un poema de Rimbaud.

-¿Quién es Rimbaud?

Le encanta dejarme en ridículo.

-¡Hey hey chicos! No pasa nada sin no sabemos quién era Rimbaud.

-Yo sí lo sé. Fue un poeta francés que...

-Lo estás mirando en el móvil, La Belle...Bien, he escogido una pequeña historia de amor...

-Si es pequeña no es de amor. Todos los libros de amor que tiene mi madre son gordos-uno puede esperar cualquier cosa de la niña Lorena-. Yo los uso para subirme encima y llegar a las galletas...

-Bueno, Lorena, eso está muy bien...y cómo iba diciendo...

-...pero un día me equivoqué de caja. En aquella había fotos. Y cartas. De mi padre. Y no era capitán de una fragata ni había muerto en un naufragio. Era un borracho y vivía en un coche aparcado en algún lugar de Atlanta. Mamá me mintió. ¿Eso es amor, profe? Parece tan complicado como las matemáticas. Y no me gustan las matemáticas.

-¿Podemos continuar con la clase? Bien, la historia empieza así, leo:

“Era una noche horrible...”

-Qué historia más corta. ¿Porque eso era el final no? Parece el final. ¿Era el final?

-¿Voy a tener que castigar a alguien de cara a la pared, señor Duarte?

-¿Le harías eso a un minusválido? Tío, llevo una bolsa para cagar debajo de la silla, ya estoy bastante jodido sabes y...

-Y además veo que ha vuelto a traer a clase a su perro. Y tampoco se puede fumar. Y ha pintado usted en la pizarra un pene.

-Bueno, en realidad es una polla. ¿En serio vas a castigarme? Cuando se entere Micaela te la vas a cargar.

-Prosigo:

“ Era una noche horrible. La noche más horrible de mi vida...”

-Profesor, María ha vomitado.

-Lo siento yo...me he acordado de Álvaro y...fue un novio que tuve, joder, quería una puta princesa, ¿sabes?, que dejara de dibujar unicornios y sirenas, que no usara camisetas, que esto, que lo otro...conté tantas estrellas la noche que me fui que de vez en cuando todavía me mareo.

-¿Ha terminado? Sigo leyendo:

“Era una noche horrible. La noche más horrible de mi vida. Charlotte y yo habíamos terminado...”

-Lo sabía.

-Pero usted es Jerónimo Wallace, el hombre que sabe todas las respuestas del mundo. Ni siquiera sé por qué viene a clase.

-Me aburro. Saberlo todo es, decepcionante. Le envidio. Incluso le admiro. Yo nunca tendré su fe, sin ir más lejos, en algo que ni siquiera sabe si existe.

-A lo mejor no quiero saberlo. ¿No lo ha pensado? Se llama tener sueños. ¿Tiene usted sueños, señor Wallace?

-No. Pero tengo un yate de quince metros. Acierto bastante a la lotería. Ya me entiende.

-Como los demás no tenemos la suerte de leer el futuro, continúo:

“Era una noche horrible. La noche más horrible de mi vida. Charlotte y yo habíamos terminado. Llovía...”

-No me gusta la lluvia. Te mojas, ¿sabes, chico? Y a lo más pillas un catarro. Te lo digo yo que he dormido bajo todos los árboles-Sacramento tiene como siempre los pies puestos encima de la mesa-.

-Ya. Pero aquí dice que llueve.

-A mí sí me gusta profe (esa es Paca. Está preñada. De un ángel.)

-Ya sabemos que a ti te gusta todo Paca. Así que proseguimos con...

-Me encanta ponerme debajo y empaparme y pisar los charcos y dar vueeeeeeeltas y vueeeeeellltas y vuelllll...

-Ahora que hemos comprobado que nunca llueve a gusto de todo el mundo, voy a seguir leyendo, y si alguien más vuelve a interrumpir la clase, acabará con el señor Duarte de cara a la pared. ¿Entendido?

...Plop.

Bolita de papel. Voladora. En la nuca.

-¿Quién ha sido?

-ha sido esta profe.

-Chivato.

-¿Has sido tú Carolina? ¿Por qué siempre eres tú?

-Porque soy más mala que el hambre.

-¿Y te da igual?

-Sí.

-¿Pero tú sabes que a quién es malo, se le castiga, no?

-Sí.

-¿Y también te da igual?

-Sí.

-Pues cámbiese de sitio con Alberto, aquí, en la primera fila, donde no pueda hacerle daño a nadie más.

-No llevo bragas.

-¿Es que a nadie le interesa la clase de hoy?

-A mí sí profe.

-Baja la mano Paca.

-¿En serio no tenéis curiosidad por saber qué se siente? No hay nada mejor que el amor. ¿O sí?

-¿Los helados? ¿El chocolate? ¿La...?

-Baja la mano Paca. Vale. Creo que, nos tomaremos el resto de la clase libre. Haced lo que os de la gana. ¿No es lo que hacéis siempre?

-¿Podemos jugar al Scrabble?

-¿Y a hundir la flota?

-Profe, Carolina me ha pegado un chicle en el pelo.



8 comentarios:

  1. El amor es esa cosa incapaz de interesar a una clase de niños, porque todo se confunde con docencia y muy poco con recreo!!!

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    1. Y además es la carrera más larga. De fondo, vaya.

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    2. Como tengo la sensación -en vista del éxito y plan de esta clase- q tu profe va a pillarse una baja por depresión... mejor te digo que es precioso lo que le has dicho a RAUL. Es verdad! de hecho creo que casi nadie la termina .. todos se cambian a una facilita que empieza por F y enseguida te colocas .. jaja quiero decir que enseguida encuentras trabajo jaja mejor lo dejo que me lío yo sola jajaja MmuaaaksS!

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    3. Hace mucho que ha dejado de ser escuela para convertirse en guardería!!!

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    4. Eso es verdad Mail. Yo el primero.

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    5. Eso es verdad Mail. Yo el primero.

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