2 de octubre de 2016

Proyecto Eva: ten, nine, eight...



-¿Sabes qué me hubiera gustado-no es una pregunta? Que fuéramos novios...

Llevamos tres meses intentando ser invisibles. Hemos cruzado las fronteras por entre las montañas. Robamos comida en los supermercados y otras cosas, cepillos de dientes, calcetines... Dormimos debajo de los puentes. Hacemos auto-stop, nos subimos a los trenes de mercancías...

Este va al sudeste, hacia Nikopol, Ucrania. El plan es reunirse con Natalia. Sobrevivir. Hasta que llegue el momento.

-...y que tuvieras una moto. Y yo un pañuelo rosa. Que fuéramos al cine, que me compraras chicles, que te sacaras los besos del bolsillo, que hiciera frío, de vez en cuando y tú me abrazaras y yo te dijera que está rico así y...

Y me ha enseñado esa cosa con dos rayitas.

-Estoy embarazada.

A veces hicimos el amor entre trigales, es cierto.

No sé qué decir. El mundo se acaba y Eva está preciosa y hay vacas al fondo pastando el paisaje y medio sol y estas nubes de postal tan acertadas.
Los dos sabemos que ese niño ni siquiera va a nacer.

La tomo de la mano. Le digo que cómo vamos a llamarle. Sonríe. Me besa. Poquito. Sólo con el pico.  

2 comentarios:

  1. jaja ¡¡Enhorabueeena papá!! ¡¡sois increíbles!! a pesar del Buró, los tiros y de llevar clavada la pata de una silla en la espalda ;)

    Lo que has escrito hoy es puuura mermelada de fresa Mmmm! imposible no meter el dedo en el tarro y recuchupárselo... Otro besito!

    ; )



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    1. Intento llegar al fin del mundo, por no dejarlo a la mitad ni nada de eso, ya sabes. Pero a veces me quedo sin guión y tengo que echarle la culpa a alguien, así que me inventé un niño.

      Besitos.

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