5 de noviembre de 2016

Sonata in C Major, Opus 2, No. 3 - Adagio




“¡Glip glip, glop glop!”.
Que en el idioma de las gotas de agua en el cristal quiere decir:
cómo me gustaría estar-ahora mismo- a salvo entre tus brazos.

“¡Fiussss fiussssssssssssssssssssss!”-porque te amo- y si hace viento,
me hablan de ti las hojas de los árboles.

Llevo dos mil doscientos quince días sin besarte; pero parecen dos mil doscientos dieciséis
o eso me susurra el tic tac de los relojes de pared.

“Pío pío”.
Todo el mundo sabe lo que eso significa.
Todo el mundo se acuerda de la primera vez.
De aquel chicle de menta, de cómo
te anidaban la barriga aquellos bichos asquerosos.

De que cagabas flores.

“¡Clink-clink-clink-clink-clink-clink-clin!”
Las cucharitas de café tienen razón:
No hay vacas en el cielo.
Pero yo miro al cielo y veo vacas, y
me acuerdo de cómo me agarraba a tus tetas como una salamandra porque
creía en algo por entonces.

“-Trae amapolas de camino”.
Un mensaje de voz.
Lo he escuchado seis mil trescientas veces.
Me lo sé de memoria.

“...esta vida loca...”.
Una canción.

“¡Clok!.
Lata de albóndigas.

Plop plop, mi corazón.


4 comentarios:

  1. Lo he escuchado 300 mil veces... Todo, todo es exagerado en el amor y en el ombligo de la flor. A propósito, en crescendo..., y la culminación: "-Trae amapolas de camino".

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  2. Cri, cri ( un grillo )
    MuaaksS! ( un beso)

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