29 de enero de 2017

Asperger y yo




Es inútil que yo por ejemplo te olvide
y por lo tanto
decreto posible la palabra imposible,
con el derecho que me otorgan todos estos días de vivir por vivir.

Sin tu puta sonrisa.

No sé lo suficiente de física cuántica, pero
cada vez que me anudabas la corbata hubiera
atrancado con mi polla la puerta de la casa
y llamado al trabajo
y
y
jurado una y otra vez sobre la biblia que aquello era amor y que tenía
fiebre.
6500 grados.
Que estaba tan mal que quería, morirme.

Aunque nunca les diría que fuera entre tus brazos.

El seguro no cubre accidentes geográficos.


6 comentarios:

  1. La breve separación entre querer y morirse es tan sutil que no la he visto la primera vez que lo he leído. La segunda lectura ha arrojado algo más de luz y muchos más grados. Las dos últimas frases detonan en primeras y segundas lecturas.

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    1. Las segundas lecturas en ocasiones son las mejores.

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  2. Y menos cuando uno se estrella con toda la alevosía de la geografía... Por lo menos, digo yo, apartemos al geógrafo de sus mapas para que otros puedan sucumbir a los accidentes.

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  3. jaja es verdad, el seguro no cubre los accidentes geográficos, ni los que se sufren con las puertas en plena combustión espontánea, ni siquiera los accidentes vasculares si no están contemplados en la póliza...ante lo cual, lo mejor es morir entre los brazos de alguien y no esperar indemnización alguna ; )

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