30 de abril de 2017

¡Bu!

Un día cualquiera Miss Cooper apareció por la puerta de la casa con un gatito gris a rayas envuelto en su bufanda y un ejemplar muy gordo de Los miserables y dijo hola Qué tal y puso al gato encima de la mesa y preguntó, como si no fuera conmigo, que si aún seguía enfadado, porque la vida, ¿sabes?, me dijo, es demasiado corta y tan bonita- siguió diciendo mientras aplastaba el gatito de un librazo tan seco y certero que las rayas del puto gatito salieron disparadas y se clavaron de punta en la pared-, como para estar siempre esperando.

10 comentarios:

  1. Pobre gatito, QEPD.
    Hoy estás siniestro, me gustas más cuando hablas de las hormigas jiji.

    Besos

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  2. Creo que implicitamente te llamó miserable y si no le rondabas las piernas y ronroneabas como un felino cerca de sus bragas te rompería los dientes con un puñetazo de librero.

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  3. Eso mismito digo yo.Deacuerdo con Miss Cooper.

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    1. Miss Cooper hubiera aplastado igual un hipopótamo

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  4. ¡NO! De ese modo no se tratan, nunca, los libros.

    Saludos,

    J.

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  5. Tremenda! ...me hacen algo así a mi y quedo en shock ... Vamos, tengo pesadillas de por vida con la visión del pobre gato despachurrado. Nada q esperar de mi ya ; ) .. ¿ cómo se te ocurren estas cosas tan tremebundas?
    Ay! .. un besito
    ... con susto ¿ eh?

    ; )





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    1. Ya sabes que me gusta experimenta. Además este gato es muy importante para mí. No ha sido en vano.

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