6 de mayo de 2017

Expediente X


Aquel día pasó algo.
Si yo hubiera creído alguna vez en algún dios habría jurado,
que fue un puto milagro.
Si hubiera sido astrónomo supongo que le hubiera puesto un nombre raro:
planeta enano K7232, por ejemplo.
Pasó que me miraste y te miré y todo lo que había alrededor
-las sillas y las mesas y los platos y los autobuses,
las grandes avenidas, las latas de refresco y las señoras
en las peluquerías o los paraguas-
suelo incluido,
desapareció.

Si hubiera sido mago...¿Y alquimia? No, tampoco. No se trataba de la tabla periódica
ni
de la fusión de dos átomos ni por supuesto, qué tontería,
de una maldición.

Sólo el olor de los naranjos, y en la miel de tus ojos,
el amor.

Joder, yo sólo pasaba por allí.


11 comentarios:

  1. ¿Sabes lo que creo? que eres un cazador/fabricador de instantes mágicos. Desde luego en letras lo eres. Tb creo q El milagro no es q sucedan cosas milagrosas -suceden a todas horas- lo milagroso es que nos enteremos ; )

    Enhorabuena por pasar por allí y... enterarte jaja MmuaaaksS!

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    1. Lo soy. En la vida también. Y sí, todo el tiempo pasan cosas.
      Tú lo sabes,yo lo sé.
      Próximo milagro: la eternidad.

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  2. Eso ocurre por no llevar cuidado de por donde se pasa. Y a veces, hasta sucede el milagro.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Puedo entender el olor de los naranjos y la miel de los ojos, pero para el amor hay que profundizar bastante en las maldiciones.

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    1. ¿Con Escafandra? Supongo que no lo habrás hecho con esa chica!!!

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  5. Lo he hecho todo. Menos lo que ne queda por hacer.

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  6. Lo inesperado tiene esa maldita cualidad...

    Saludos,

    J.

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    1. Saludos García. Si tiene la palabra maldito, me gusta.

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