4 de mayo de 2017

Salmo 22


Te odio. Te odio que te cagas desde el día que te conocí. Yo creo que antes. Porque de algún modo te imaginaba así: mitad mujer mitad huevos de borrico. Ya te odiaba desde hacía ya tiempo antes de que te pusieras debajo de aquella farola y abrieras tu fresita y dijeras “¿bueno qué, me vas a querer toda la vida o?” sin conocerme de una mierda. Tomé la costumbre ya te digo, desde antes de ti de pronunciar tu nombre antes de dormir. Todas las noches. Y luego soplaba. Te odio y me gusta. Me gusta tanto que me dan ardores y el hígado se me vuelve un estropajo y quiero matarte así, grrrrrrrr-arggggg-cof cof o así: pom pom pom con un martillo grande hasta que te calles. ¿Por qué nunca te callas? ¿Por qué ese hambre de sacarme las tripa y hacerte con ella una bufanda? Te odio. Por eso te quiero tanto.

¿Y yo qué sé? No soy tan listo.

No quiero menos que todos estos años de platos destrozados y mensajes al móvil de me muero sin ti, de dónde estás, de ya voy, ya voy amor, de ding dong y que me abras y saltes a mis brazos como una lagartija y me hagas el amor allí en la puerta como a un perro y me muerdas que lo quieres todo, que mi polla es tuya, que mi alma es tuya, que mi carne es tuya, que cierre los ojos, que todo lo que veo, te pertenece.

Aleluya hermanos, Aleluya.

No cambiaría ni un sólo segundo de nosotros. Ni la vez que me quemaste con la plancha ni me pinchaste con la aguja cosiéndome un botón de la camisa ni la vez que me partiste el corazón sin pronunciar ni una sola palabra. Qué hija de puta. La lágrima perfecta. 005 miligramos. En su punto de sal. Y después tu culo doblando la esquina y yo allí varado como un barco en el Mojave. Y la tarde sin ti. Y las noches sin ti. Y la vida sin ti. Qué aburrimiento...casi me muero.


Somos un puzzle amor, de tan solo dos piezas que forman juntas una palabra esdrújula, ni más ni menos, que de once letras. Somos atómicos plutónicos y azules. Somos de agua. Pájaros. El Big y el Band y su puta madre. Somos la hostia; putos héroes; kamikazes; un eslabón perdido de la especie; locos, muy locos; ratas salvajes, somos, “eso”. Busca en Google. Tiene forma de seta y tras su paso no queda en pie ni un árbol. ¿Y qué? Todo fue amor. A tomar por culo. Es nuestro puto sueño. Atravesar los mares el uno en busca del otro, lidiar batallas épicas, como la vez aquella que apagaste la luz del baño y me diste 37 puñetazos en la barriga porque yo me había acordado de tus muertos o algo; el día que lloraste por mi culpa un mar porque soy tonto que tonto que soy y qué egoísta que sólo pienso en mí. Pues sí. Por eso te quiero toda. O toda o nada. Por eso somos ejemplares en peligro de extinción. Por eso los fuegos artificiales y cagar mariposas todo el tiempo después de tantos años. Porque soy tuyo, aunque no quiera ser de nadie y tú, y tú...te odio cuando pones esa cara de jaque mate.  

6 comentarios:

  1. Toda una bomba atómica de amor.!!!!Seguro que ella también te odia.

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  2. Los perfectos amantes... Os pisáis las tripas y al mismo tiempo os bebéis los jugos gástricos. No todo serán mariposas en el cagadero, alguna polilla sin alas, algún gusano de seda o una crisalida de procesionaria.

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    1. El caos y un pétalo de flor. El cubo de basura y un amanecer. La ropa sucia y los pájaros. Todo, y todas las gotas que colman un vaso.

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  3. jajajaja " ... Te odio y me gusta. Me gusta tanto que me dan ardores y el hígado se me vuelve un estropajo y quiero matarte ... jaja ¿ tu crees que alguien va a acercar a ti con semejantes expectativas ? jajaja ... claro que si todo esto te surge tras recibir 37 puñetazos en la barriga jajaja es entendible... la vida sin contrastes ..sin subidas y bajadas vertiginosas no sería vida .. sería un muermazo terrible, cierto! perooo BILLY esto tuyo no es apto para cardíacos .. sí, es verdad, especies en extinción .. ¿ quedan ?
    Ojalá sí ... ; )


    MmuaaaksS!

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