12 de mayo de 2017

Sólo hay camino




Hoy me he despedido de Wenty-Wenty es mi bici-mientras volvía por el mismo camino la última vez, a casa del trabajo:
“-Me ha gustado conocerte Wenty. Me has llevado a sitios bonitos y fue agradable las veces que llovía y tú y yo debajo de un paraguas...
No puedes venir allá donde me voy”.

Una vez enterré unos zapatos. Hasta recé una oración. Tiene que haber un cielo para los zapatos. Para aquellos, seguro.
Y recuerdo que antes de soltar de mi mano mi sombrero por la ventanilla de aquel tren, sonaba el Layla de Eric Clapton.

13 comentarios:

  1. Y es que si aprendes a soltar, dejas sitio para otras cosas fantásticas que están por llegar.

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    1. Así es. Es duro. Pero efectivo.

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    2. Siempre nos quedará París.....

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    3. Siempre nos quedará París.....

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  2. Y es que si aprendes a soltar, dejas sitio para otras cosas fantásticas que están por llegar.

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  3. Me parece oportuno un cementerio de zapatos...

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    1. Me parece que los zapatos y los peces merecen un entierro respetable...

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  4. (Un minuto de silencio)
    Q.E.P.D los zapatos.

    ;)

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  5. El cielo para las cosas materiales que no queremos dejar ir se llama recuerdo, y nos acompaña para siempre.

    Excelente y emotivo texto.

    Saludos,

    J.

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    1. Gracias. Uno se alegra de encontrar almas afines.

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