8 de julio de 2017

Cuélgame de un clavo en la pared


Aunque a veces el techo se nos caiga encima
aún habrá cosas bonitas en la vida:
la moto aquella por ejemplo de cuarenta y cinco que tuve en los ochenta y que cogía los noventa y que casi me mata siete veces.

Cosas que quepan en una caja de zapatos; un bolsillo; el corazón,
pequeñas y suaves como el primer beso.
Como la gente dormida en el vagón del metro de regreso a casa.
Como los ojos de un caballo.
Como mi madre.
Mi primera cuchilla de afeitar.

Cosas sin mí que ocurrirán de todos modos. La luz: el agua, tú
descalza sobre las madreselvas.
¿Quién no ha escuchado la misma canción seiscientas veces?

Aunque ya uno no lata.
Aunque ser ya no sea.

Alguien sabrá quizás que las cortinas, nunca bailaron solas porque sí.

4 comentarios:

  1. Y aplástame los dedos con el martillo... Y que ya no lo remedie la madreselva...

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  2. O ábreme la cabeza o sácame el hígado o tira a la basura mis poemas o pínchame las ruedas del coche. Pero haz algo,joder.

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  3. Es curioso lo que más recuerdo son olores del pasado.
    Puedo transportarme en ellos.
    Aislarme en mi mundo.
    Una pipa humeante....
    Un libro antiguo...
    Un puchero...
    Un bizcocho..
    Olor más sabor.

    Suelo necesitar escapar al pasado.
    Es terriblemente agradable.

    Te leí y entré en mi pasado.
    Gracias.

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    Respuestas
    1. Tengo tanta práctica con eso que vivo feliz en mu mundo paralelo.
      A veces salgo de el. No me gusta. Pero necesito asegurarme de porqué vivo así, lejos, a la sificiente distancia.

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