18 de diciembre de 2017

Heard cooking



Estoy en mi sitio de la cocina cortando rodajas de merluza, guarnición de lechuga, tomates, harinando pescado, preparando las salsas y pensando en qué pasará cuando los polos se derritan, si habrá grandes olas que se traguen las ciudades o será todo como en Waterworld, aquella película del Costner que casi lo lleva a la ruina. Fuera se escuchan las voces de la gente y el ruido de los platos y los cubiertos y el trasiego de los vinos cayendo en las copas y las patas de las sillas y las risas, porque alguien ha dicho algo gracioso, supongo.

-Péinate, Talo.

Ese es Abraham. Uno de los dieciséis camareros del local. Uno tras otro, a lo largo del día, me dirá lo mismo. Péinate, Talo.

-Joder, Talo, el cliente de la 43 me tiene hasta el coño. No sabes lo que te ahorras aquí metido.

Sí que lo sé Mara. No cambiaría esta pared que tengo todo el día enfrente por nada del mundo.

-¡Necesito el segundo de la 21!¿Tarda mucho, Talo? Dime que ya está.

No está, Jeremías. No viene en lata. Hay que freírlo. Te lo puedes llevar crudo si quieres. ¿Quieres? Y no es el fin del mundo para andar con tanta prisa para comerse un bacalao. No todavía. No hoy. Hoy sólo es domingo, Jeremías.

-¿Está?

Los ojos hablan. Su idioma de ojos. Los míos están diciendo, vete a tomar por culo, Jeremías, estará cuando esté. Hay cuatro comandas antes que la tuya.

-¿En serio no vas a venir esta noche?

Y esta es Camila. La Camila que me tiene cogido de la mano. Camila es suave como una bechamel.

-¿Te vas a perder la última vez?

Se casa mañana.

-Por favor, Talo. Ven esta noche.

Y me da un beso en la mejilla. Un beso suave de Camila.

El bacalao de Jeremías ya está en el plato.

-No te lo vas a creer Talo. Me he equivocado, no era bacalao, era lubina. ¿Me perdonas, Talo? Joder, tío ¿Me lo puedes hacer? Es el único que no está comiendo en la mesa, coño, te juro que creí que era bacalao. ¿Sí? ¿Le das caña, Talo? Y te debo una.

Me debes un montón, Jeremías. Y veinte euros desde hace dos años.

-Oye tío, Camila está en el baño llorando ¿Tú sabes algo?

11 comentarios:

  1. Respuestas
    1. ¿Soy un mago? No. Soy Billy y sólo sé hacer cosas magníficas.

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  2. Demasiado trabajo para el pobre Talo ( ¿ sabes que "talho" en portugués significa ¡carnicería! ? ; ) demasiados tirando de él, aunque sea suavecito como parece hacerlo Camila, tira ... y seguro que de ella también tiran y todos (es)tirados jaja... es verdad eres un mago enharinando palabras, hasta crudas te quedan ricas ; )

    Enhorabuena, gracias y un besito, mi querido Lingüini jajaja


    Es que me has recordado a ESTO ( Lingüini es el cocinero ; ) pónsela a Camila de mi parte para que no llore ; ) Muaaks! y hasta otro ratito!

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    1. A Talo le da todo igual mientras tenga su pared.
      Besitos mi querida Maria.

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  3. Si Talo, pensar te salva,del bacalao,lubina,Camila,Linguini,
    y todos nosotros.No dejes de escribir y contarnos.

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    1. Nada como una pared de azulejos enfrente para pasar a otra dimensión.

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  4. ¿Me harías una gran tarta de cumpleaños?
    Hoy es mi cumple querido Talo.

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    1. Muy feliz cumpleaños. Claro que Talo te hará una tarta. Que tengas un bonito día, Quimera.

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    2. Entonces,
      Miraré esa pared.
      Gracias Talo.
      Encantada de compartir este lugar contigo.

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