14 de enero de 2018

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Hace dos semanas, Karen tuvo que quitarme el cuchillo de cocina de las manos: “Estás en casa Paul. En casa.” Eran las tres de la madrugada. No sé qué hacía allí, a oscuras, yo estaba, en la cama y de pronto...Ayer en cambio no me encontraba. Me buscó por toda la casa diciendo mi nombre en voz alta una y otra vez. Hasta que miró debajo de la cama. Lloró mucho. Me abrazó muy fuerte. Hizo café. Cada vez me pregunta menos veces en qué pienso: “¿Sabías que si alguien enciende un cigarro con la llama de una vela, muere un marinero en altamar?”. Y a veces se me queda mirando con los ojos entornados, como si en vez de enfrente yo estuviera a miles de kilómetros de distancia. Sé que me ha visto hablar con la tostadora, y que sabe que guardo las moscas muertas que me voy encontrando por ahí en un frasco vacío de pimienta negra.

8 comentarios:

  1. Lo pero será averiguar qué es lo que ella hace con su tiempo libre. Eso los destruirá, sin dudas.

    Saludos,

    J.

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    1. Pues estará con aquel de Perales, y cómo es él y a Qué dedica el tiempo libre. No sé.

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  2. BLANCO_NEGRO................Olvidamos los grises son funcionales.

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    1. Me gustan todos los colores. Los grises también por supuesto. Pero a la hora de tomar decisiones tiro la balanza por la ventana.

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  3. Respuestas
    1. ¿Quien no se ha comido una mosca por tener la boca abierta?

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    2. En algunos países ya se comen bichos.
      Mejor fritas imagino.
      Moscas fritas como los maices.
      En plan palomitas.
      Crunch,crunch.....

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    3. Nos comeríamos los unos a los otros si de verdad tuviéramos hambre.

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