14 de abril de 2018

¿Tienes un boli?



Un día me encontré a Salomé-el día anterior me había besado- debajo de las gradas de la pista de hielo comiéndole la polla a un chico con acné y la camisa abierta y los ojos en blanco y la columna vertebral arqueada como un gato. Había quedado con ella a las siete. No vino, claro. Nunca más la he vuelto a ver. Cristina tenía las manos más grandes que yo y una vez me cogió en brazos delante de todo el instituto. Fueron dos semanas de paseos por el parque y el sol en la espalda. Tenía los ojos azules. Me besó. En el siguiente curso se quedó embarazada del profe de química. Nunca más la vi. Tampoco. Nuria me dijo que a ella le encantaba follarse las cosas bonitas y que como se iba a morir de leucemia en seis meses no hacía caso de diablos ni angelitos encima del hombro y que, me iba a comer vivo, allí, en aquel ascensor. Tenía dos hijos y un marido que sacaba la basura, y la verdad, es que era bastante simpática. Me gustaba su pelo. Porque era rojo. Nunca más he vuelto a ver un rojo así de despeinado.

Claro que me besó.

Estoy hecho de besos. Por todas partes. En todos los rincones.




6 comentarios:

  1. Así que estás hecho de besos....

    Oh!Chico afortunado!
    Bendito tú eres entre todos los muchachos y benditos los besos de tu frente.
    Yo me quedo con ésos besos verdaderos.
    Los que te dan en la frente.
    Los demás todos me han dolido.
    Me han dejado tales heridas que todavía sangran si me miran.
    Porque yo iba a casa de mi abuelita y un lobo feroz disfrazado de principe encantador me besó.
    Estoy hecha de besos
    Falsos
    Mentirosos
    Sucios
    Encarcelados
    Cuidado!!
    Escucho los pasos de mi funcionario....

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    1. De besos de todos los colores. Lo demás son putadas que la vida te hace, para que aprendas a volar.

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  2. La importancia de sacar la basura y bajarse las bragas hasta el corazón de la leucemia. Siempre necesitamos un pequeño y adorable demonio al que besar en el ascensor.

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    1. Subiendo
      Bajando
      En ése ascensor que es mi vida.
      Mis demonios no son pequeños ni adorables.
      Son chupacabras.
      Te destrozan con tan sólo una mirada.
      Te juzgan
      Te condenan
      Y te queman en la hoguera.


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    2. Sacar la basura es en ocasiones liberador, un último reducto donde fumarte un cigarro a ponerle un wappsat a tu amante.

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