30 de julio de 2018

Galio



Hay un coche de bomberos aparcado en la puerta de artículos de pesca.
Un barquito de papel cruza por el paso cebra.
No es martes.

El idioma sencillo de los microondas.
Ya voy, amor, no hiervas.

Muérete Ozzy, le digo alguna vez al limpiabotas
la
eternidad es insoportable.

Un edificio de seis plantas acaba de caer sobre un carrito de bebé.

Cuando muera mamá, quemaré todas las cortinas de la casa.




29 de julio de 2018

Helio



Ya no me masturbo mientras pienso en ella. O en otra. O en una dalia.

Ventana.

Alguien se llevó la farola donde aparca la bicicleta
el hombre guisante. Qué extraño.

Aunque
paso todos los días por delante de St. Paul's
porque
está de camino al almacén donde mato gatos con las manos.

Los gatos se comen.

Vierte, le digo a la chica del paraguas
te toda aquí.
La chica del paraguas se llama no lo sé.
Viene a cantar con los pájaros los viernes por la tarde.

Hay una hormiga subiendo por mi espalda.





28 de julio de 2018

¿Y para qué coño preguntas?



Mi tormenta perfecta.
Mi palo en el culo mi arco y mi iris y mi páncreas. Mi farola amarilla.
Mi Ying y mi Yak y mi Jung y mi flan de vainilla.
Mi One two three. Mi Atila.
Mi cara B mi Pi y mi carbono.
Mi barba de tres días. Mi fragmento.
Mi rueda de tractor, mi testamento.
Mi ya no puedos más mi voy voy voy mi cómemelo crudo.

Mi demonio.

Mi Titanic mi sed mi terremoto.
Mi filo de navaja.
Mi tren de aterrizaje.
Mi Popocatépetl mi tarta de manzana mi Ganesha.
Mi quinto elemento, mi bruja de Eastwick, mi garbanzo negro.
Mi ojiva nuclear mi piruleta.
Mi ventana mi globo
aerostático mi nórdico de Ikea. Mi champú de brea. Mi artículo neutro.

Mi peor pesadilla.

Mi castillo en la arena.

Mi sangre en las rodillas.




18 de julio de 2018

Hole One

Introduzca su haiku en la ranura
(Me gusta mirar.
Mientras te tocas.
Eso).

Cierre el paréntesis con llave.
Tŕaguesela.



16 de julio de 2018

Teo y las luciérnagas



Mientras otros persiguen sus sueños con la lengua fuera yo
canto como una puta cigarra una canción de amor:
“Abre más las piernas, flaca, que todavía no te llego a atravesarte el corazón”

Mientras canonizan a un invertebrado, a un hombre bueno, no lo dudo yo
me corto las uñas de los pies pensando en las tetas de mi tía Liliana.

Mientras el mar escupe huesos a la orilla yo
dejo el grifo abierto cuando me afeito o
bebo del tetrabrick de leche, directamente.

Mientras alguien intenta una cura contra el cáncer yo
me mato a fumar y a Cocacola- la chispa de la vida, qué irónico-, mientras
el planeta da vueltas alrededor del Sol
yo estoy aquí
tan quieto
que podría pasar por una maceta de plástico en la tercera planta de cualquier hospital.

Y me importa una mierda.

Pierdo mi tiempo en abrazar los árboles
en echar moneditas dentro del sombrero del acordeonista en
mirar cómo da vueltas el bombo de la lavadora en
en inventarme que los pájaros me hablan
en mirar la tele apagada
en ver como una fila de hormigas se llevan no sé dónde una magdalena.








11 de julio de 2018

Que hice verdades mis mentiras


Me gustan los cuadros torcidos.
Me gusta mear en el arcén.
Me gustan los pelos de tus piernas.
Me gusta preguntar  "¿Quién vive ahí? ", mientras me asomo al borde de la cafetera.

Me gusta caminar con dos deditos sobre el mapa. Ir de Malasia a Escandinavia, de la panadería al Mar de los Sargazos
y andar descalzo por la espalda
de los grandes cetáceos.
Me gusta como bailan cuando cantan las sirenas
las llamas de las velas.
Me gustan los gusanos de manzana
- tan simpáticos-,
liar tabaco portugués en la piel de una cebolla
y los caballos. 


Me gustan los percheros. La orilla de los ríos. Los umbrales y el tibio de las manos(de otras manos)
los perodáctilos y el beso que te di detrás del escenario.




5 de julio de 2018

Qué fuerte, Doc.



Que me guste la vida como es.
Que un árbol sea un árbol, con sus hojas y todo
y una pera una pera y un ser humano otro.

Que me despeine el viento o que se lleve mis sueños
volando
mi sombrero
volando
si quiere el viento mi raíz y las palabras de mi boca.

Que si me tiene que doler me duela.
Que me llueva, que me huy y que me pum y que me plof pero que me.
Que me abrace, la vida y me sonría y que me pise
cuando bailemos.
Que me encienda una luz.
Que una flecha me atraviese el corazón por donde dice estuve aquí.





3 de julio de 2018

Mecanismos



Un carril bici consta de: un carril. Bicis.
Pues no.
Es como sumar dos más dos. Nunca son cuatro.

Un carril bici es otro mundo. Como una vía Láctea.
Con sus pasos de cebra que no respeta nadie y sus
trescientos veintitrés agujeros en el suelo verde.
Con su niña en patines.
Con su padre en patines de la niña en patines.
Con sus bicis con rueditas para peques; sus skaters; sus running
vestidos de naranja fluorescente.
La vieja del carrito de la compra, los troilers con viajero
sus buscadores de tesoros en los contenedores
sus peatones absortos y suicidas.
Las putas palomas.
Los patinetes eléctricos; los ciborgs con carnet de jubilado
a medio kilómetro por hora
el que tiene prisa y te pasa como un rayo
el de la bolsa de basura en la cabeza cuando llueve.

El carril bici es una jungla.
Te salen ojos en la nuca.
Y fuelles en las piernas que podrían encender la fragua de Vulcano.