30 de enero de 2019

Roentgenio


Una vez me lo monté con un travesti.
Yo estaba muy borracho y él era muy guapo.
Le decía, ¿por qué
no descruzas las piernas?  y contestaba
"¿Para qué, cariño?".

O vi morir a Rafael. Se llamaba Rafael y buscando en los cubos de basura
las cucarachas le habían anidado en la herida del tobillo.
Lo aparcaron en la cuatro cero siete.
"No tengo a nadie", decía, y me pedía un cigarro.

Tuve una cáscara de nuez que navegaba
con las velas infladas de viento
por los charcos pintados con la luz de los semáforos.

Alguna vez dije te amo, pero no recuerdo a quién. Y le debo la vida a tanta gente...

Y ahora estoy aquí, contigo, viejo como el mundo y
diciendo tonterías como

"-Te e.
-Io a t +.
-Icono corazón.
-Icono corazón+ símbolo infinito.
-Torpedo uno.
-Tengo hambre.
-Co-m-m. Empieza por aquí."


Al fin y al cabo, cada uno se destroza la vida como puede. 











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